Historia y tradición de la rosca de reyes

La temporada de fiestas está por terminar, y nada mejor que un cierre de las festividades que una rebanada de la tradicional Rosca de Reyes. La costumbre de comer una rica rosca en los primeros días de enero se remonta hasta la época de los romanos , quienes acostumbraban a celebrar al dios Saturno, después del solsticio de invierno, donde los días comienzan a ser más largos hasta alcanzar la primavera. En la época de celebración, las fiestas que se llevaban a cabo se tenía la costumbre de repartir un pan redondo, considerado el antecedente de la actual Rosca de Reyes.

En la Edad Media, los cristianos retomaron la antigua celebración romana y conmemoraron el Nacimiento de Jesús adorado por los tres Reyes Magos. En esa época, entre las comunidades más pobres se repartía un pan redondo elaborado con miel, higo y dátiles. Dentro de la masa de aquel pan se guardaba un haba seca; quien la encontraba era nombrado “Rey Haba” y gozaba de privilegios en días posteriores.
La costumbre de comer roscón, como se le conoce en España, se extendió a la Nueva España, donde se adaptó su elaboración con los ingredientes locales. La adaptación cristiana del “Rey haba” se transformó en varios simbolismos. La forma ovalada de la rosca simboliza el amor de Dios, sin un principio ni fin; las frutas como el ate simbolizan la gracia traída por Jesucristo. El haba fue cambiada por una figura del niño Jesús. La figura del niño Jesús escondida al interior del pan simboliza cuando José y María escondieron a Jesús de Herodes. A quien le saliera la figura del niño Jesús, tendrá el privilegio de ofrecer tamales y atole para el Día de la Candelaria, el 2 de febrero, que es el día en que se presenta al niño Jesús a la iglesia.
Esta tradición de la Rosca de Reyes se lleva a cabo también en otros países como México, España y Colombia con sus diferentes variantes.

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