“El límite del ajuste es el que están dispuestos a aceptar los ajustados”

Eso fue lo que dijo la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner en su cuenta de Facebook al referirse a las nuevas medidas tomadas por el Gobierno nacional quienes buscan cumplir con las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, para poder seguir con “el festival del endeudamiento”.

Cristina criticó la posibilidad de que el Gobierno reforme el sistema previsional. “El límite del ajuste es el que están dispuestos a aceptar los ajustados”, señaló la ex mandataria al citar una nota de opinión publicada por el ex funcionario de Anses Miguel Ángel Fernández Pastor publicada en Página 12.

Las reales intenciones del FMI y del Gobierno en materia de seguridad social son reformar el sistema de seguridad social.

La reforma que piensan parte del preconcepto que el sistema de prestaciones dinerarias, como jubilaciones y pensiones, AUH, asignaciones familiares, el subsidio por desempleo y pensiones no contributivas, son insostenibles en el tiempo. Vale la pena develar entonces cuál es el significado práctico en la idea de que el sistema de seguridad social es insostenible.

Cualquiera podría entender que como el país está en una brutal recesión, el gobierno piensa hacer un esfuerzo extra para mejorarle la vida a estas personas, uno de los sectores más vulnerables.

Que nadie se haga ilusiones, para el Gobierno de Cambiemos, el FMI, el BM y para todos los ajustadores eso significa bajar el gasto y restringir el ingreso de nuevos beneficiarios.

En otras palabras, insostenible es sinónimo de que más de 16 millones de personas que perciben jubilaciones y pensiones, AUH, asignaciones familiares, seguro de desempleo, PNC, verán sus prestaciones disminuidas.
En una palabra, configura la versión aggiornada de la disminución de 13 por ciento de las prestaciones y de las remuneraciones del sector público de la época de De La Rúa.

El aumento de la edad jubilatoria para la mujer de 60 a 65 años es “el tema” elegido para la distracción de los medios.

Lo importante para el Gobierno, con el apoyo del FMI, es el resto de los temas “recomendados”.

Modificar la ley de movilidad jubilatoria. Este es el punto de mayor envergadura para el FMI, para el Gobierno de Cambiemos y para todos los “ajustadores”.

La razón es muy simple: el mayor índice de redistribución del ingreso nacional es, justamente, la Ley de Movilidad Jubilatoria.

Entre el 2009 y el 2015 Argentina elevó la tasa de reemplazo jubilatoria en relación al haber mínimo de los trabajadores en actividad del 72 al 81 por ciento y si la economía hubiera seguido creciendo durante el 2016 la tasa de reemplazo del haber mínimo hubiera superado el tan ansiado 82 por ciento.

Quizás alguien pueda suponer que es “imposible” que en un año electoral al Gobierno se le ocurra avanzar en una reforma de estas características.

Pero en el imaginario del Gobierno circula la idea de instalar el debate antes de las elecciones, en particular el tema de que es insostenible el sistema previsional actual, para entonces sí, luego del proceso electoral, hacer los deberes que le requiere el FMI y el BM para poder seguir en el festival de endeudamiento.

Info: Página 12