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Crítica de la película “Desearás al hombre de tu hermana”

Por Miguel Krebs –

Título original: Desearás al hombre de tu hermana. Director: Diego Kaplan . Artistas: Mónica Antonópulos; Carolina (Pampita) Ardohain; Andrea Frigerio; Juan Sorini; Guilherme Winter. Guion Erika Halvorsen (Idea: Alex Kahanoff) . Música: Iván Wyszogrod. Fotografía: Federico Cantini. Productora: Aleph Media / Corbelli Producciones. País: Argentina. Año 2017. Género: Thriller erótico. Drama | Thriller psicológico
Afuera llovía, buena ocasión para ir al cine o quedarse en casa viendo el partido Argentina – Perú. Opté por lo primero, porque de futbol tengo menos conocimientos que la revista Vogue. En la sala Auditorio del complejo COTESMA éramos 5 espectadores; una pareja joven, dos mujeres que hablaron hasta que comenzaron los títulos de la película y el que suscribe, dispuestos a ver la tan promocionada producción argentina Desearás al hombre de tu hermana, de fuerte contenido erótico sexual.
La trama de este culebrón venezolano disfrazado de thriller psicológico cuenta la historia de dos hermanas Lucía (Mónica Antonópulos) y Ofelia (Carolina Pampita Ardohain) que no se pueden ver ni en figuritas (vieja expresión que delata mi edad). Es el día de la boda de Lucía que se casará con Juan (Juan Sorini) su pareja desde hace cuatro años. La madre de estas dos preciosuras, Carmen (Andrea Frigerio), alegre cuando toma unas copas de más y curte una onda esotérica, decide invitar a Ofelia a la boda sin que Lucía lo sepa, queriendo poner punto final a la rivalidad entre las hermanas que llevan siete años sin saber una de la otra. Ofelia y su pareja, Andrés (Guilherme Winter) vienen a la boda desde el corazón de Brasil, porque viven en el paradisíaco Mato Groso. En un momento de la boda Juan decide cambiarse de camisa porque se la han manchado, se la quita en el camino a su cuarto, (así el director Diego Kaplan tiene una excusa para mostrar el torso desnudo del ¿actor? supuestamente para que el público femenino se haga los ratones) y hete aquí, ¡oh casualidad!, que en el dormitorio está Lucía que se acababa de dar una ducha y esta pilucha y muy sensual (como dirían nuestros hermanos chilenos) envuelta en un toallón. Este encuentro entre Juan y Ofelia comienza como una fantasía
perturbadora en las mentes de los tres, hasta que los cuerpos piden unirse (eso dice la gacetilla de prensa) De aquí en más nos enteramos por un relato en off de la vida sexual de las dos hermanitas estimuladas por su madre que las induce a experimenten su sexualidad con dos muchachos negros que pasaban por casualidad por una playa desierta donde las tres tomaban sol (la madre en toples). En estas y las próximas secuencias hay de todo como en botica, desde felaciones, masturbaciones, cunnilingus pasando por todas las posiciones del Kamasutra, eso sí, al mejor estilo de las películas porno soft o porno blando en las cuales predominan lugares exóticos y ambientes sofisticados, donde todo se sugiere en el plano sexual más que mostrarlo explícitamente. En fin, lo mejor de esta película es la fotografía de Federico Cantini, excelente profesional proveniente del video clip y comerciales publicitarios. Los técnicos de sonido por momentos no lograron registrar nítidamente los parlamentos del actor brasilero Guilherme Winter. Da la sensación que hablara con una papa en la boca.
Dicen algunos críticos que el director de este engendro cinematográfico, quiso rendir homenaje al cine de Armando Bo, pero escuchando las declaraciones de Federico Kaplan, nunca se le cruzó por la cabeza tal homenaje. Además Desearás al hombre de tu hermana jamás pasará a ser una película de culto como cualquiera de las 30 películas que filmaron el dúo Armando Bo – Isabel Sarli. Resumiendo, en mitad de la película quedamos tres en la sala. La parejita abandonó la sala sin disimulo y no creo por un desborde de la libido, intuyo que fue por exceso de tedio.

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