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Homenaje al pintor Ivan Moricz Karl en el marco del 114 aniversario de Parques Nacionales

San Martín de los Andes – La semana pasada, durante los festejos del 114 aniversario de la creación de Parques Nacionales, se homenajeo al pintor naturista Ivan Moricz Karl, que desde hace 40 años retrata la fauna de nuestra región.

Nació el 10 de diciembre de 1941 en Székesfehérvár, Hungría, en el seno de la nobleza húngara. Tres años más tarde, su familia se vio forzada a emigrar, refugiándose en Austria, donde permaneció hasta 1950 año en el que se traslada a nuestro país, cursó sus estudios en el Colegio San José, de los Padres Bayoneses, ubicado en el barrio porteño de Balvanera.
Sobre el final de su carrera secundaria, Iván conoció al artista Amuchástegui. En su primer encuentro, le llevó algunos bosquejos de aves dibujados a lápiz que sorprendieron a quien luego sería su maestro y marcaría a fuego su ulterior desarrollo y “feeling” con los animales.
Un giro en la vida de Iván se produjo desde 1962 a 1965, cuando estudió ingeniería en la Universidad Autónoma de México. Sin embargo, contrariando aspiraciones familiares, abandonó a muy poco de recibirse y regresó a Buenos Aires.
Una vez aquí, bajo la tutela de Amuchástegui, volcó toda su atención al dibujo naturalista, realizando su primer gran trabajo en 1965 y 1966, cuando Bayer Argentina S.A. editó los almanaques “Pájaros y Mamíferos Argentinos”, ilustrados por él. Rápidamente, su pintura hipe¬rrealista, con acrílico y pincel de dos pelos de punta seca, comenzó a cobrar notoriedad.
En el año 1967, fue ganador del concurso de dibujo y pintura “Cabeza del Toro Aberdeen Angus” impulsado por la Corporación Argentina de Aberdeen AnGus.
Desde entonces, esta obra, cuyo original luce en la Presidencia de la Sede Angus, representa la cabeza modelo.
Fue así que, entre 1969 y 1977, Iván expuso y vendió numerosas obras en la conocida Galería Tryon, de Londres, y en ese último año la World Wildlife Foundation, entidad mundial dedica¬da a la conservación de la vida silvestre, lo invitó a exponer en Johannesburgo, Sudáfrica.
La internacionalmente afamada Galería Sotheby’s también expuso y comercializó muchos de sus trabajos, mientras que en la Reunión Anual de la WWF, realizada en Buenos Aires en 1992, presentó una pintura de oso panda de tamaño natural. Otro trabajo a destacar fue cuando en 1989, la prestigiosa Joyería Swarovsky le en¬cargó una docena de pinturas de flora y fauna, que fueron utilizadas para ilustrar el calendario de ese año que se imprimió en Austria bajo la propia supervisión de Iván.
Además, conocidos empresarios, deportistas, artistas, diplomáticos y criadores argentinos, estadounidenses y europeos lucen con orgullo distintas obras de Iván: desde la cabeza de un búfalo y un caballo Árabe, hasta un orangután.
Las cada vez más frecuentes salidas como fotógrafo o cocinero de sus amigos aventureros, lo llevó a conocer los más remotos y diversos parajes naturales, especialmente del Sur argentino. Para Iván, esto significó un antes y un después, pues en el año 1977 terminó afincándose fi¬nalmente en San Martín de los Andes, en el centro del Parque Nacional Lanín, más precisamente a orillas del lago Lolog, en una chacra que bautizó “El Chateau” y donde permaneció 5 años.
Rápidamente se hizo muy querido y famoso en la zona, no sólo por su don de caballero y generosidad, entre otras cualidades, sino también por ser un excelente catavinos de las mejores cepas y preparar exquisitos goulash. Allí produjo numerosas obras.
Luego, Iván se trasladó a la Seccional “El Boquete” a través de una beca y un comodato suscripto entre la Administración de Parques Nacionales y la Municipalidad de San Martín de los Andes gestión de la Intendente Luz Sapag, un lugar fascinante y solitario, donde se radicó y afianzó para pintar.
Su única compañía fue su casero don Chener, un baqueano del lugar quien sabía acopiar leña para la cocina económica y los crudos inviernos.
Iván habla cinco idiomas, y desde “El Boquete”, con una exuberante y maravillosa vista panorámica supo dedicarse a pintar la flora y la fauna con las que cautiva y difunde las bellezas naturales que atesora el Parque Nacional Lanín, considerado uno de los mejores pintores de aves y flores patagónicas en el mundo.
Iván, nos has enseñado a ver la naturaleza a través de tu sensibilidad que se describe en cada una de tus obras, que nos permite descubrir la magia de lo cotidiano! flores, hojas, árboles, aves, animales …. formas, colores, texturas abren los sentidos cada vez que apreciamos su creatividad artística. Gracias por tu legado.

Lidia M. Mora
Sec. Privada Intendencia
Ceremonial y Protocolo P.N.Lanín

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