Anuncios

Escándalos en el fútbol: abusos en adolescentes

El espantoso tema aparecido en la investigación sobre los abusos sexuales en adolescentes, integrantes de las juveniles del fútbol, se potenció, cuando a varios famosos se los pretendió involucrar en los aberrantes hechos.

A partir del quiebre de un adolescente de 14 años, ante el psicólogo del club Independiente, el coordinador de las inferiores, realizó la denuncia ante la Justicia. Allí se comenzaron a desencadenar los hechos.

La denuncia daba cuenta de una red de prostitución mediante la cual se abusaba de menores en situación de vulnerabilidad, por parte de “clientes” mayores de edad.

Los jóvenes pertenecían en principio a las divisiones del club y posteriormente se extendieron las denuncias a otros clubes.

El delito aberrante se encuadra dentro  de la pedofilia, es decir abuso sexual a menores de edad.

A partir de allí la fiscal María Soledad Garibaldi comenzó a tomar los testimonios de otros adolescentes, poniendo al descubierto una red de trata con fines sexuales.

Cuando el escándalo tomó estado público las autoridades del club se pusieron a disposición de la justicia y dieron a conocer diferentes comunicados con la intención de esclarecer los hechos y dar con los responsables.

Lo mismo ocurrió con la AFA, que además revocó la designación de un Juez de línea, que se encuentra involucrado en la causa.

Además se  dio con la detención de otros cinco adultos: Cohen Arazi, Bustos, Silvio Fleyta, Juan Manuel Díaz Vallone y Alejandro Carlos Dal Cin, de acuerdo a la información suministrada en las declaraciones testimoniales.

Fue justamente en el departamento del barrio de Palermo de uno de ellos (el Relacionista Público Cohen Arazi) y su restaurante,  donde los denunciantes identifican como los lugares donde se realizaban los encuentros.

El tema se potenció aún más, cuando la mediática Natacha Jaitt, pretendió involucrar en la red de trata, a personajes conocidos públicamente, durante la emisión del programa de Mirtha Legrand del sábado pasado.

Un revuelo se suscitó en el ámbito artístico y político cuando reveló diferentes nombres, sin aportar documentación probatoria, ni siquiera habiendo estado mencionados ninguno de ellos en la causa.

Por ello rápidamente el periodista Carlos Pagni, editorializó en el diario La Nación, una denuncia de “operación política” señalando a la conductora del programa, como parte de haberse prestado a la misma.

En dicha operación se habló de grupos de los servicios de inteligencia, que pretenden embarrar la cancha.

Por ello el Procurador General de la Provincia de Buenos Aires Julio Conte Grand, conocedor de las internas judiciales y el barro político, salió en conferencia de prensa para aclarar que ningún periodista ni artista está involucrado en la causa.

Esta vez la “corporación mediática” salió en tándem a defenderse, incluso tomando distancia de la conductora televisiva. Llama la atención que la reacción venga de muchos de ellos, cuando utilizaron sin miramientos esta metodología (la de ensuciar a personas expuestos públicamente, sin pruebas) utilizando para ello cuanto eco se encontraba a mano en cualquier oscuro despacho judicial, de servicios de inteligencia o de oficina de gobierno.

Así ocurrió con tantas infundadas “operaciones” que realizaron, como las llevadas a cabo en el caso Nisman; en las acusaciones contra diferentes funcionarios del anterior gobierno (empezando por la ex Presidenta) o con la desaparición de Santiago Maldonado o el asesinato de Rafael Nahuel, aquí en la Patagonia.

Sin duda están bebiendo de su propia medicina, por eso saben esta vez, que deben andar con tanto cuidado.

La responsabilidad en la información, en el manejo de los datos, la difusión incluso, de comentarios lacerantes que abundan en las redes, sin ningún fundamento, deberán algún día ser fuertemente revisados.

Anuncios