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Un antes y un después: ¿cómo hacer brotes de alfalfa o lentejas?

Por Román y Paulina –

Esta vez nos convoca una receta que, si logramos incorporarla a nuestra alimentación cotidiana, constituirá un real cambio en nuestras vidas. Comer brotes es lo mejor que nos puede pasar porque los brotes contienen la energía vital, energía viva que nos mantiene activos y nos permite incorporar en crudo todos los nutrientes en su mejor momento.
A muchos les parecerá complicado hacer una producción propia de brotes. Sin embargo acá les compartimos paso a paso una manera muy fácil y posible de contar con este tesoro natural durante todo el año. Se pueden hacer brotes de todas las semillas. Nosotros recomendamos de alfalfa y de lentejas ya que son deliciosos y se consiguen de buena calidad y a un muy buen precio en Almacén Ser Natural.
A continuación, un paso a paso:

Ingredientes:
Semillas de alfalfa o lentejas

Preparación
1) Poner en un frasco grande, apenas un poquito de semillas, como se muestra en la foto, un pisito de semillas de alfalfa. Nada más.

2) Tapar las semillas con agua y dejarlas en remojo al menos 12 horas (toda una noche). Tapar el frasco con un tul o alguna tela que sirva como colador.

3)Al otro día, sacar el agua, dejar que se escurran bien las semillas a través del tul. Dejar nuevamente en la oscuridad las semillas húmedas, recién escurridas pero ya sin agua (puede ser en una alacena, un armario que abramos todo el tiempo, así no nos olvidamos).

4) todos los días, una vez al día, agarramos el frasco, tapamos los brotes con agua, movemos un poco agua y semillas y ESCURRIMOS A TRAVÉS DEL TUL. Y luego, volvemos a guardar en la alacena. Así, al menos 5 días. En ese tiempo (un día más, un día menos), los brotes estarán como se ven en la foto, a penas con unas hojitas asomando.

5) cuando ya están así, dejar un día a la luz. Puede o no darles el sol. Cuando se ven bien ya las hojitas verdes, se pone el frasco en la heladera (a nosotros nos gusta pasarlos a otro recipiente antes de ponerlos en la heladera) y se frena el proceso de crecimiento.

Lo importante es TODOS LOS DÍAS llenar con agua el frasco y escurrir SUPER BIEN las semillas. Otra cosa importante es que la semillas tienen que tener espacio para crecer y que no se pudran. Por eso es recomendable un frasco grande.
Así quedan listos para comen en ensalada o en sanguche. Que los disfruten. El mismo proceso se realiza con lentejas y sus brotes son deliciosos y llenos de propiedades nutritivas para el organismo.

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