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“No lo hago porque me hace feliz, más bien creo que tengo la responsabilidad de hacerlo”

Vecinos que suman – Entrevista

Lucas Mántaras, Presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Turismo de San Martín de los Andes.

Lucas tiene 41 años. Es técnico mecánico. Como lo aburrían las clases de taller cuando cursaba a los 14 años el colegio industrial, fue a ofrecerse en una tornería de San Fernando en Buenos Aires de aprendiz de tornero. Pero como justo habían tomado a un joven en ese lugar, el tornero le dijo que su cuñado necesitaba a alguien en su marmolería. Y ahí comenzó a caminar entre piedras y mármoles. A los 17 años ya tenía su propia marmolería. Y es lógico entonces que cuando llegó a San Martín de los Andes haya creado Piedras del Sur.

RSM: ¿Cómo estás llevando este primer año y tres meses de presidencia en la Cámara de Comercio?

L.M.: Con dedicación y trabajo. Un buen equipo, una buena comisión con la que conformamos un lindo grupo de trabajo, que tiene claro cuál es su objetivo y qué es lo que tiene que hacer. El proceso es positivo. Comenzamos ordenando la Cámara y empezamos de a poco a tener presencia en distintos espacios y a que nos fueran teniendo en cuenta en la localidad. A partir de ahí fuimos construyendo lo que hoy tenemos como institución, que es una institución a la cual se le tiene mucho más en cuenta en todos los sentidos.

RSM: ¿Por qué decidiste participar en ese espacio?

L.M.: En realidad muchas veces me había acercado a la Cámara de Comercio como socio o como interesado cuando años atrás tenía otras autoridades. Me parece que es un muy buen espacio, o una muy buena herramienta, para el sector que íntegro. O sea que si perdemos ese espacio, o no lo tuviéramos, seríamos muy vulnerables como sector.

RSM: ¿Por qué?

L.M.: Porque en realidad no tendríamos a nadie que hable por nosotros a nivel comunitario, ya sea en la localidad, la provincia o la nación. Hoy, después de un año y tres meses, la Cámara de San Martín a nivel provincial es una de las cámaras que tiene más participación en la Federación de Entidades Empresarias Neuquinas (FEEN), y también es muy tenida en cuenta por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).


RSM: ¿En qué beneficia concretamente al comerciante esta representación?

L.M.: Por ejemplo para que no nos aumenten como pretendieron los ingresos brutos en diciembre del año pasado. A partir de enero íbamos a pasar a pagar el 5% en lugar del 3% que era lo que estábamos pagando. Y gracias a la intervención de la Cámara de Comercio de San Martín, y lo digo sin ninguna duda, que empujó al resto de las cámaras de la provincia y a la Federación, se logró tener estabilidad fiscal por lo menos durante un año y que eso no suceda. El 2% de ingresos brutos es mucho, mucho dinero, para un comerciante. Ese aumento no se llevó adelante sólo porque la Cámara intervino.

Esa es una acción. Después tenés cientos: lo que sucedió con el TCI. La Cámara de Comercio hizo lo mismo con el servicio retributivo de San Martín de los Andes, que ahora se llama Tasa de Contribución Inmueble, había aumentado más del 100%. Ante la intervención de la Cámara se logró reducir ese aumento sensiblemente. Otro ejemplo es el trabajo en Pascuas de Chocolate que busca promover el desarrollo comercial en la ciudad. Nos falta más capacitación para el sector. Pero en principio el proceso fue de menor a mayor, aunque todavía nos falta un montón.

Lucas está casado con Rosalba y tiene un hijo y una hija que nacieron aquí, en la cordillera. Es amplio en sus gustos musicales: “me gusta toda la buena música”, dice; y en el poco tiempo libre que se hace para realizar alguna actividad que le divierta y haga bien, juega de marcador central en la liga de fútbol de veteranos para el Club Chapelco. Nació en Santa Rosa de Calchines, por lo que es hincha de Colón de Santa Fe. Han pasado ya unos 17 años desde que se ha radicado en esta localidad.

RSM: ¿Cómo equilibrás el tiempo entre tu trabajo, la cámara, tu familia?

L.M.: Le quité mucho tiempo a la empresa y se lo empecé a dedicar a la Cámara, y también le quité tiempo a la familia y se lo comencé a dedicar a la Cámara. Esa es la realidad, porque no hay más horas en un mismo día. Y posiblemente duermo menos horas y le dedico más tiempo a leer. Trato de estar informado todo el día, leo mucho y eso también lleva tiempo. Intento contagiar a los miembros de la comisión para que me sigan y no tener que cargar sobre mi espalda con todo, y eso es bueno porque los miembros de la comisión van tomando temas y se van ocupando de cosas que yo no me puedo ocupar. También lleva tiempo participar de la Federación Neuquina, en la que cada vez tenemos mayor presencia y de la comisión turismo de CAME, que implica en ambos casos viajes a Neuquén y a Buenos Aires.

RSM: ¿Por qué crees que el comerciante debería participar más y sumarse a este espacio?

L.M.: Porque si no estos espacios los ocupan otros. Que hoy somos los que estamos, pero mañana van a ser los que estén mañana y que seguramente pueden ser ellos u otras personas o empresas que tengan otros intereses. Hoy nosotros creemos que representamos al comerciante local, al comerciante de San Martín de los Andes: somos conscientes de dónde vivimos, queremos a nuestra ciudad y creemos que defendemos los mismos intereses de ellos. No sabemos quién puede venir mañana y ya tenemos una experiencia en la Cámara o varias que no han sido positivas. Pensá que en otras épocas los miembros de la comisión de la Cámara algunos ni siquiera tenían comercio.

RSM: ¿Hoy el comerciante puede acercarse a participar y llevar sus inquietudes a la Cámara?

L.M.: Sí, totalmente, la Cámara está abierta y están los teléfonos de los miembros de la Comisión. Todos tenemos comercios y una realidad similar. Todos somos comerciantes y todos los días estamos en nuestro negocio y cualquiera se puede acercar allí o a la Cámara, y eso es lo bueno.

RSM: ¿Participar en este espacio te hace feliz?

L.M.: No lo hago porque me hace feliz, más bien creo que tengo la responsabilidad de hacerlo y que es necesario.

RSM: ¿Y qué es lo que más te cuesta de participar en este espacio?

L.M.: Algo de lo que siempre me arrepiento pero que vuelvo a hacerlo cada vez. Y es el tiempo que saco de compartir con mis hijos para hacer estas cosas. Pero creo también que así aprenden que hay que comprometerse, involucrarse y participar.

Lucas piensa lo que va a responder, se toma una pausa entre pregunta y pregunta, pero se lo nota, en las respuestas, franco, directo y espontáneo. Originalmente su apellido fue Mantarás, agudo, pero como sucedió con muchas familias de inmigrantes en Argentina, lo anotaron como Mántaras, así, en esdrújula, y quedó nomás su apellido con esta modificación con la que se lo conoce hoy.

RSM: ¿Cómo ves hoy a San Martín de los Andes?

L.M.: Si la idea es compararla con la ciudad que era cuando llegué hace 17 años atrás, veo que la ciudad creció, que se duplicó por lo menos en su cantidad de habitantes, si no más; que creció como pudo, desordenadamente, con poca planificación, que de apoco se nota que se va descontrolando.

Creo que el habitante de San Martín de los Andes tiene un estándar alto. Es muy exigente con lo que pretende como comunidad, como ciudad, como destino. Tiene otra cosa buena que es que no permite que suceda cualquier cosa; cuando cree que va a suceder algo que está mal, normalmente se involucra. Después en el día a día no participa tanto, pero si va a suceder algo participa.

RSM: Te la complemento con la última pregunta: ¿Cómo te gustaría que sea la ciudad o qué cosas de ella querés que cambien?

L.M.: Me gustaría una ciudad que se planifique. Que tengamos claro qué ciudad queremos para los próximos 30 años. Creo que esto no surge de lo que yo pretendo sino del consenso que tengamos muchos sectores. Por eso lo primero que hicimos cuando llegamos a la Cámara de Comercio fue empezar a asistir al Consejo de Planificación Estratégica, participar del Plan San Martín 2030. Pero consideramos que es poco pensar en 15 o 12 años, porque 2030 es ya, es mañana, son tres mundiales, y ya lo tenemos encima.

Nosotros como ciudad tendríamos que poder pensar en el 2050 y para eso nos tenemos que sentar muchos sectores a deliberarlo, a participar: comercios, hotelería, estado, instituciones intermedias, clubes, jóvenes, profesionales, pioneros, gente mayor que ya vivió la ciudad; un montón de sectores a conversarlo y definirlo.

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