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Crítica de “El Motoarrebatador”: Un país que no miramos

Por Miguel Krebs

Título original: El motoarrebatador. País: Argentina en coproducción con Uruguay. Director: Agustín Toscano. Guión: Agustín Toscano. Intérpretes: Sergio Prina, Liliana Juarez, Leon Zelarayan, Daniel Elías, Camila Plaate, Pilar Benitez Vivart, Mirella Pascual. Montaje:Pablo Barbieri. Arte y Vestuario: Gonzalo Delgado Galiana. Sonido: Catriel Vildosola. Música: Maxi Prietto. Fotografía: Arauco Hernández Holz. Género: Drama. Año: 2018. Duración: 93 min. Con el apoyo de INCAA, ICAU, Programa Ibermedia y Gobierno de Tucumán.

Creo que los únicos que toman conciencia de las dimensiones de nuestro territorio son los pilotos de Aerolíneas Argentinas y Austral, y hasta por ahí nomas, porque llegan a su destino y en una o dos horas se vuelven al punto de partida. Nosotros, tan localistas nos enteramos de lo que pasa en el resto del país solo cuando hay una catástrofe pero por el resto no nos interesamos, total, está en la otra punta. Cada provincia vive encerrada dentro de sus límites como si fuera una república autónoma y tampoco recibimos información de ellas,de lo que se cocina en materia cultural. (Solo Radio Nacional tiene un verdadero sistema federal de comunicación).

Y en el caso que nos compete, es decir en materia de cine, desconocemos cual es movimiento cinematográfico de las distintas provincias porque tenemos la falsa idea que cine solo se puede estudiar en Buenos Aires o donde la ENERC tiene sus delegaciones. Pero olvidamos que a nivel universitario se imparten conocimientos de cine en la Universidad de Córdoba, la Universidad de Tucumán, Universidad católica de Santa Fe, Universidad Maza en Guaymallen, Mendoza, Universidad Maza, en Tandil, y la Universidad de la Punta, San Luis. De manera que en todo el país hay gente dedicada al cine. Otro cantar es si estas carreras tienen una salida laboral.

Y es precisamente es una película tucumana, El motoarrebatador la que se acaba de estrenar en el Auditorio del Centro Cultural Cotesma, del realizador tucumano Agustín Toscano co-director junto a Ezequiel Radusky de Los Dueños (2013) Premio Cóndor de Plata a la Mejor Ópera Prima (Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina) y mención especial del jurado en la 52ª edición de la Semana de la crítica en Cannes, que por supuesto no tenemos ni la más pálida idea ni de la película ni de los premios.

El motoarrebatador no es una película policial de acción como puede sugerir el título, al contrario, es la historia del arrepentimiento de un delincuente pero el destino le juega en contra para redimirse dentro de un contexto social al que estamos habituados. Si bien es una coproducción argentino–uruguaya, se filmó enteramente en Tucumán y la historia fue escrita por el mismo Agustín Toscano en base a un hecho que le ocurrió a su madre pero no con la carga dramática de la película. El motoarrebator junto con la película de El Ángel de Luis Ortega (hijo de Palito) fueron seleccionadas para la 71ª edición del Festival de Cannes que se celebró del 8 al 19 de mayo de este año. El Ángel integró el espacio Un Certain Regard (una cierta mirada) mientras que El motoarrebatador fue presentada en la Quincena de Realizadores, una sección independiente que se celebra en paralelo al Festival de Cannes

Esta película tucumana de carácter intimista que sorprendió al poco público que asistió al estreno narra la historia entre un ladrón y su víctima. Con un excelente director de actores, muy bien filmada, sin malabarismos de cámara, donde los planos inclinados, forman parte del lenguaje cinematográfico al que recurre con cierta frecuencia Agustín Toscano (se lo emplea cuando se quiere expresar estados anímicos alterados de un personaje o situación).

Se complementa con locaciones bien elegidas para dar ese realismo dentro del cual se mueven con enorme soltura personajes absolutamente convincentes y creíbles en actitudes y lenguaje. La banda sonora compuesta por Maxi Prietto ofreciendo desde la aparición de los títulos el tema leitmotiv de la película con una percusión acompasada que nos predispone y nos introduce en la próxima secuencia.

Un trabajo destacado en la dirección de arte y vestuario de Gonzalo Delgado Galiana logrando mancomunadamente con el director de fotografía Arauco Hernández Holz ambientaciones y climas angustiantes (la casa de la víctima, los interiores de la cárcel o la secuencia debajo del puente); un juego permanente con reflejos en vidrios y espejos que ayudan a la continuidad de la acción. Hay diálogos confusos entre el protagonista y sus amigos, debido supuestamente a una falla en la toma de sonido directo, por la jerga tucumana o ambas cosas, entorpeciendo la audición.

Un párrafo aparte merece la excelente actuación de Sergio Prina (Miguel) y Liliana Juarez (Elena) para nosotros actores absolutamente desconocidos pero con una calidad interpretativa a la altura de los grandes y famosos. Volviendo al concepto del principio de la nota, Dios es argentino pero atiende en Buenos Aires, sería conveniente que ponga sucursales en el interior del país y que las recorra más seguido.

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