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“Descubrí que haciendo cosas uno aprende”

VECINOS QUE SUMAN - ENTREVISTA

Saúl “Yuyo” Muglia, creador y deportista, dirige la empresa local Yuyo Tools

Fabrica una máquina picadora de fibra de celulosa que se inyecta en construcciones para lograr una excelente aislación térmica y sonora. No se realiza en otra parte del país, sólo aquí, en San Martín de los Andes, en el taller ubicado sobre la ruta, en La Cascada. Saúl “Yuyo” Muglia, desde su empresa Yuyo Tools brinda soluciones y realiza aportes a la ciudad. Desde allí construye  herramientas para la nieve y una cantidad de obstáculos para los snowparks del país y para la Escuela de Skate, entre otras tantas cosas.

Entrar en los talleres de Yuyo es ingresar a un mundo diferente donde se conjugan objetos con historia y máquinas de alta tecnología que permiten realizar cortes computarizados en hierro, aluminio, maderas, plásticos y acrílicos. Y puede fabricar, primero proyectando en AutoCad las cosas que siempre quiso tener. Sus trailers y módulos de oficina, sus herramientas, todo lo produce este incansable hacedor sanmartinense. En sus instalaciones tiene un taller de corte, otro de soldaduras, otro para trabajar la madera y una oficina, donde nos recibió para hacer esta entrevista.

Saúl Muglia: Hace poco tiempo atrás se acercó una persona con un proyecto para preguntarme si yo podía hacerlo. Me gustó su idea y con los conocimientos y las herramientas que tenía me animé a probarlo. Comencé a trabajar y fabriqué una máquina picadora de fibra de celulosa.  Es una máquina aplicadora.

En ese momento no sabía la magnitud del proyecto que se estaba gestando. Me trajeron una máquina como ejemplo de lo que estaban buscando, que imitaba algo de lo que habían visto que se estaba utilizando en Europa, pero sin estética comercial y sin funcionar bien.

Me puse a trabajar y logré hacer una de esas. Luego realicé una segunda para ajustar detalles.  Como ya estaba involucrado en temas de fabricación en serie la diseñé para poder fabricar más. La máquina funcionó muy bien y ahí nomás me pidieron otras 12, que luego fueron más aún. Se fue convirtiendo en un proyecto muy importante para mí, ya que nos daría el equilibrio económico para seguir desarrollando otras cosas.

Para poder trabajar en serie invertí todo lo que tenía en adquirir una máquina de corte por plasma, empezando a hacer métodos de fabricación en serie  para poder salir con una buena imagen y calidad y caracterizarme por eso. Desarrollo y trato de fabricar para hacer miles.

De alguna manera este proceso parece describirlo. Lo que uno avizora en la entrevista como su forma de ser, de encarar los proyectos, de buscar soluciones integrales. Saúl “Yuyo” Muglia es tercera generación de sanmartinenses. Ahora, con el nacimiento hace pocos días atrás de su hija Sara, ya es la cuarta generación aquí. Como muchos jóvenes de la ciudad, nació en el Hospital Ramón Carrillo e hizo la secundaria en el CPEM 13. Luego se fue a estudiar agrimensura, como su padre. Pero extrañó al pueblo y decidió volver.

-RSM: ¿Cómo es fabricar en San Martín de los Andes?

-Saúl Muglia: No es fácil fabricar cosas acá.  Yo no dejo de lado lo que me gusta hacer y desarrollo productos relacionados a eso. Por ejemplo fabrico tablas de equilibrio para activarlo en los chicos, o bicicletas de madera para los pequeños también. Es que siendo profesor de snowboard, de un deporte extremo que hoy es un deporte olímpico, al conocer la técnica y el proceso metodológico del aprendizaje, pensé en no sólo hacer los módulos y las palas de nieve, sino también la evolución: mi objetivo no fue hacer para los que ya saben, porque si hago para los que ya saben no va a aprender nadie y si no aprende nadie no crece el deporte ni la gente que lo practica,  y entonces los centros de esquí y quienes tienen la responsabilidad de que crezca el deporte no van a invertir.

Entonces me enfoqué en los más chicos, en generar las herramientas para que ellos tengan una evolución o una progresión para llegar a este deporte con mejores condiciones; y de ahí sale la tabla de equilibrio. Y en los snowpark hice lo mismo: fabricar módulos chiquitos y que haya una progresión, para que así crezcan los adeptos. Es muy importante para que haya más gente practicando estos deportes que crecen continuamente. Ahora hay papás como yo que querrán llevar a sus hijos a hacer lo que les gustaba hacer y las familias van a elegir lugares donde poder hacerlo.

Yo estoy apuntando ahí. La verdad, pensé que iba a tardar menos, pero todavía le falta madurar. La gente necesita contratar a profesionales que se dedican a esto.  Y apuesto a que en algún momento nos tengan en cuenta para hacerlo, como sucede hoy que me llaman de otros lugares por ejemplo para crear áreas de juegos para chicos sobre estos temas, relacionados con el equilibrio y el aprender a moverse bien.

Mi objetivo principal en Yuyo Tools está vinculado a estos deportes, no sólo a la nieve y a las herramientas de nieve, pero como aún no puedo dedicarme a esto por completo porque no es rentable, comencé a fabricar en mi taller otras cosas que me gustaban hacer.


Se crió en el club Lácar y practicó  muchos deportes, pero los que son al aire libre se convirtieron en su pasión: bici, bmx, son fundamentales; pero también skate, snowboard, kitesurf y parapente. Por supuesto, el aeromodelismo que practica desde los 14 años y que él define como la columna vertebral de todo lo que ha aprendido a hacer.

Saúl Muglia: Yo soy autodidacta. En lo que hacía de chico siempre tenía que construir. Por ejemplo, si saltaba en bicicleta tenía que hacer la rampa. Siempre estaba inventando cosas. Entre uno de mis hobbies más fantásticos y espero hacer en mi ciudad algo grande con ello algún día, es el aeromodelismo. Comencé a vincularme con esta actividad a los 14 años. Te enseña a construir, a conocer materiales, descubrir herramientas, a medir, ordenarte y a construir con precisión a baja escala.

Las personas que me iban ensañando acá tenían sus talleres y yo me iba metiendo en eso, aprendiendo a usar herramientas. Uno estaba en una carpintería, el otro soldaba. Y en un momento decidí empezar a hacer todas mis cosas. Me armé un galponcito en una leñera que era de mi abuela y que ya no la usaba como tal. Y ahí hacía mis aviones a radio control y también tenía mis soldadoras y las primeras herramientas para empezar a hacer cositas.

Descubrí que haciendo cosas uno aprende. Terminaba de soldar algo y ya quería comenzar a hacer algo nuevo con otro material. Y me dieron ganas de construir más y me empecé a involucrar con más materiales. Y cuando te empezás a involucrar con más materiales, averiguás sobre más herramientas. Esto que te estoy contando es de hace unos 20 años, cuando no existía Youtube, ni había nada.

A los 24 años Saúl “Yuyo” Muglia se convirtió en instructor de snowboard, se profesionalizó, llegó a nivel 4 e integró el equipo nacional de demostradores de técnica. Compitió internacionalmente en pruebas alpinas, pero también en Freestyle y Border Cross. Trabajó 11 años en Chapelco, primero como instructor y luego como director de la escuela del club Lácar y realizó doble temporada en Andorra durante 7 años. Miraba y aprendía, se relacionaba con los pisteros, los pisapistas, los del taller. “Yo iba por la montaña aprendiendo”. Allí fabricó un chulengo con esquíes para trasladarlo por la montaña para sorpresa y alegría de los argentinos que estaban en el centro invernal. En Chapelco desarrolló años atrás el Snowboard Park que permitió el desarrollo de la actividad.

Saúl Muglia: Me hice instructor para trabajar de algo que me gustaba. En invierno en la montaña y, antes de comenzar a hacer doble temporada, fui guía de rafting los veranos en Hua Hum. Siempre en un trabajo vinculado a un deporte y al aire libre.

Con el tiempo no fui más instructor en Chapelco y pasé a ser una persona que pudo aportar su experiencia en competencias de snowboard y me involucré en hacer el snowpark y en construir cosas en la nieve. Fue un snowboard park escuela, para que la gente aprendiera a andar, a saltar y a hacer Freestyle, que en esa época aún no se había desarrollado. Me involucraba con los materiales, cosas nuevas, ideas que traía de Europa y comenzábamos a construirlo.

Era una necesidad contar con un espacio para la gente que saltaba. Y al ser instructor y haber competido, dije: hay que empezar por las bases, como todo, de lo más fácil a lo más difícil, ir pasando por un proceso de aprendizaje. Pero para aprender con seguridad tiene que haber un espacio idóneo.

En Chapelco elegí un lugar para hacer un snowpark y me focalicé en eso. En ese momento comenzó mi idea de armar herramientas para nieve que no había en nuestro país, para la construcción de snowparks, para la limpieza de los decks, de las confiterías, para la gente que vive en la nieve y necesita abrir la casa, y ahí es donde nace la marca Yuyo Tools. Y construí los módulos también, o sea los obstáculos que van en los parques y me especialicé en eso.

También construí y vendí todos los módulos del snowpark de Las Leñas, y hay herramientas mías en un parque de nieve en Ushuaia, en el cerro Catedral, en cerro Otto, en Villa la Angostura, y en una escuela de Suiza, donde hay unos chicos argentinos que trabajan allá y las llevaron. Además, hay gente particular que tiene estas herramientas en Las Pendientes por ejemplo.

Los obstáculos y rampas con los que practican decenas de niños y niñas skate y rollers en la Escuela Municipal o en la costanera del Lácar son realizados y donados por Saúl.

Saúl Muglia: Lo que yo intento aportar a este tipo de deportes como el skate, el snowboard, el bmx, deportes que siempre disfruté y que en ese momento no había estructuras para realizarlos, son algunos soportes para que los chicos puedan practicar y divertirse, crecer.  

Hoy en día si bien es una necesidad porque ves que los chicos todos necesitan un skatepark, un buen snowpark en invierno, todavía la gente que tiene que invertir en esas cosas no lo hace con quienes nos hemos profesionalizado en eso y entonces hay un freno en la evolución del deporte a nivel local. Hay muchos chicos que hacen temporada en Europa o que viajan a ciudades más grandes y practican en skateparks y evolucionan mucho en  el deporte y luego llegan acá a San Martín y no hay nada, ningún lugar para patinar bien, se frenan.

Apuesto a que algún día estas cosas sean rentables, porque es una necesidad, pero la gente aún no lo ve. Lo vengo viendo hace muchos años. Los centros de esquí tienen que invertir. Volviendo a la nieve, el snowpark es una pista más, estamos hablando de un lugar tanto para esquí como snowboard. Antes los que saltaban eran los snowboarders, pero ahora no, ahora es lo mismo. El chico que esquía o hace snowboard, probablemente ande en skate, rollers, o en bmx o mountain bike o haga parkour, escalada.

RSM: ¿Qué es lo que más te gusta de esos deportes?

Saúl Muglia: Son deportes que  requieren mucha concentración. Te tenés que involucrar mucho, ser perseverante, tener un objetivo y conectar cuerpo y mente para hacerlos bien, para lograr un salto o una nueva prueba. Si ves por ejemplo a un chico practicando skate vas a ver que hace un salto una y otra vez, siempre lo mismo. Y vos de afuera podés pensar: cómo no se aburre, siempre lo mismo. Salta, da la vuelta, se cae, pero la sensación que va por dentro es increíble.

No son deportes sencillos: uno tiene que practicar mucho, todo el tiempo, entender por qué no le salió y la satisfacción es hacer el truco que uno tenía en mente; cuando te sale, ya con eso, aunque lo hayas hecho mil veces, es suficiente.

En todos estos deportes, como el snowboard, que saltás, vas en la nieve, tienen condimentos especiales: la sensación de libertad, ser uno mismo y conectarse con el deporte en la naturaleza. Son deportes individuales pero que se practican en grupo. La motivación de los compañeros, de los amigos, de los que están practicando con vos es muy importante. Y es lindo porque creas amigos que sienten lo mismo que vos, se forman grupos, y son deportes que también tienen un desgaste físico importante donde  necesitás siempre un momento para descansar y ese momento es ideal para compartir.

Los que practican estos deportes son personas que quieren evolucionar, que tienen que tener un buen estado físico. Y vos podés hacer lo que quieras, ser el mejor del mundo o disfrutarlo un ratito. Ya deslizarte de costado sobre una tabla da una sensación muy linda. Es difícil de explicar.

RSM: Cuatro generaciones en San Martín, ¿qué te gustaría que cambie en nuestra ciudad?

Saúl Muglia: Afortunadamente algunas van a cambiar por los chicos que vienen con este impulso ecológico que le va a hacer muy bien a San Martín, pero son los grandes los que tienen que tomar las decisiones. Todos nos tenemos que involucrar y creo que la clave está en la sociedad: tenemos que respetar a los demás para que nos respeten.

Yo creo que lo que más me molesta hoy de San Martín es la gente que no tiene respeto por los demás. Después la ciudad sigue hermosa, muy linda. Pero todo parte por ahí: si tengo un cartel de prohibido estacionar o una rampa de discapacitados y me tengo que bajar tres minutos a pagar Cotesma y me estaciono ahí, esto ya es faltar el respeto a los demás. Creo que hay que trabajar por un lado en la gente, en recuperar el respeto,  y por otro lado en la planificación en las obras. Se ha crecido muy desordenadamente, sin planificación. Esto es lo más importante. Para mí, está ahí.

Cuando planeamos esta entrevista, la idea era acercarnos y descubrir al señor de las piruetas. Poner en valor y conocer a quien aporta a la comunidad un montón de elementos para que los chicos y las chicas se diviertan sobre una tabla de skate. Pero nos encontramos con mucho más. Hoy Yuyo Tools se proyecta como un espacio -¿un estilo de vida?- de creación, trabajo y diversión. Con talleres para fabricar, un skatepark, un lugar donde un chico pueda participar del proceso de creación de su tabla y luego probarla ahí mismo. Un Saúl Muglia que produce, inventa, que practica y disfruta de los deportes al aire libre, que ya es papá, y que tiene mucho por darle aún a su querida ciudad natal.

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