Tarta integral de invierno: potente, sana y nutritiva

Por Paulina y Román –

Hoy les queremos compartir la receta de una de nuestras tartas predilectas; la tarta integral de puerro, morrón, berenjena y quinoa. Esperamos que la disfruten tanto como lo hacemos nosotros cada vez que la preparamos en casa.

Ingredientes
Para la masa
:

una taza y media de harina integral
una cucharadita de sal marina
un chorrito de aceite (si es de oliva, mejor)
2 cuacharaditas de semillas de chia
agua tibia

Todos los ingredientes para la masa se consiguen de gran calidad y a un muy buen precio en Almacén Ser Natural. Además, siempre nos atienden con muy buena onda.

Para el relleno:

Media taza de quinoa
2 puerros grandes
1 berenjena
1 morrón
2 huevos (opcional)
Queso duro para rallar (opcional)
Semillas de sésamo (opcional)
Condimentos

Preparación:
Lo primero que hay que hacer es la masa. Poner en una taza las dos cucharaditas colmadas de semillas de chia y cuatro cucharaditas de agua tibia. Revolver. Mientras se activan las semillas, poner en un boul el harina, la sal, el aceite. Mezclar un tenedor. Incorporar (luego de cinco minutos) las semillas con el agua y agregar cantidad de agua tibia necesaria hasta formar una masa blanda, húmeda pero que no se pegue en los dedos. Lo que se recomienda es a medida que incorporamos el agua tibia, ir uniendo todo con la mano como araña que pellizca, a saber: mano abierta apretando y soltando. Una vez que ya tenemos unidos los ingredientes, pasamos esa preparacion a una mesada y amasamos como un pan solamente un poquito hasta que la masa esté homgénea, blanda, maleable, húmeda pero no pegajosa. Lista la masa, la tapamos con un repasador para que descanse mientras hacemos todo lo demás.
Ponemos la quinoa en un colador fino y la enjuagamos con agua. Es importante limpiar bien este cereal para evitar un sabor ácido y antinutrientes. Enjuagamos la quinoa entonces con el chorro de agua de la canilla moviéndola un poco en el colador para que se vaya escurriendo.

Quinoa recién enjuagada y puesta en el jarro para hervir.

Posteriormente, la ponemos en un jarro con agua a hervir hasta que al probarla esté blanda como el arroz y a la vista tenga un anillito en el borde.
Cortamos las verduritas y las rehogamos con un chorro de aceite de oliva, un toque de sal marina y condimentos (nos gusta el orégano, el tomillo, la cúrcuma, el comino… hay que probar).

Cuando están listas, apagamos el fuego y les agregamos la quinoa ya cocida. Revolvemos, probamos, agregamos los condimentos extra que consideremos que son necesarios. Si queremos, en ese momento, podemos incorporar dos huevos batidos. Esto va a hacer que la preparación se ligue y la tarta se pueda comer con la mano. Si no somos de comer huevo, entonces no pasa nada. La preparación queda riquísima igual.
Estiramos la masa bien finita con palote, poniendo un poco de harina en la mesada para que no se pegue. Colocamos la masa sobre una tartera previamente aceitada (con una gotita). Agregamos la preparación de verduras y quinoa. Emparejamos los bordes de la masa y repulgamos. En este momento, podemos agregar arriba queso rallado y/o semillas de sésamo.
Ponemos la tarta en horno medio hasta que esté dorada de arriba y de abajo. Sacamos, dejamos entibiar, cortamos y servimos. Es un verdadero manjar.