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Un sanmartinense de paso por Groenlandia  – Primera parte

Solo o acompañado, Pablo Saad navega con su velero por aguas oceánicas. Recalando en puertos de los distintos continentes y desafiando al clima. Esperando ayuda del dios de los vientos conoce paisajes y culturas. Entre viaje y viaje regresa a San Martín de los Andes y continúa sus actividades. En este momento, Pablo está detrás de una gran aventura: poder cruzar el Paso del Noroeste, que une a través del Ártico, por el norte de Canadá, los Océanos Pacífico y Atlántico. Paso que en determinadas semanas al año, por el retroceso de los glaciares, puede atravesarse sin contar con un rompehielos. Osos polares, ballenas y grandes bloques de hielo componen el paisaje de esta intensa travesía.

Pablo, en su rol de capitán a bordo, inició este recorrido el 30 de mayo cuando navegó en solitario desde el condado de Cork, ubicado al sur de Irlanda, hacia el puerto de Glasgow, en Escocia. Allí se sumó otro sanmartinense, Darío Ramos, con sus cinco hijos. La menor, Delfina, es ahijada de Pablo, y navegaron durante dos semanas, en cuyo trayecto festejó sus 15 años en los restos de un castillo medieval sobre el lago Ness.

Al llegar a Inverness, la capital de las tierras altas escocesas, luego de recorrer por aguas dulces los 90 kilómetros de un canal realizado en 1.820, que cuenta con 28 exclusas y unos 35 metros sobre el nivel del mar, atravesando Escocia de costa a costa, se bajaron los hijos de Darío. En es momento se completó la tripulación con Gustavo Bruckl, navegante de Villa la Angostura, y Sonia Villiani, de Buenos Aires.

Allí estuvieron unos siete días preparando el barco, realizando los últimos aprestos para comenzar su viaje rumbo a Puerto de Reykjavik, la capital de Islandia. El plan de ruta indicaba luego Groenlandia, Alaska y comenzar después a navegar hacia el sur las costas de Canadá y Estados Unidos, para terminar el viaje hacia fin de año en el puerto de Ensenada, al norte de México. Realidad Sanmartinense se comunicó con Pablo durante su estadía en Groenlandia para iniciar estos diálogos a modo de bitácoras de una navegación inolvidable.

Unos días antes de la entrevista, una de sus tripulantes publicaba en Facebook: “¡Cansados y felices! Tras 10 días de mar duro, frío y vientos entre 30 y 50 nudos permanentes, llegamos!! Puerto de Reykjavik, Islandia, Velero Anahita. ¡Primer etapa cumplida! Ahora a prepararse para Groenlandia”. Luego, una página de navegantes de nuestro país indicaba: “Un día histórico para la navegación argentina, el velero Anahita arribó hoy a Nuuk, capital de Groenlandia!!! Felicitaciones a toda su tripulación”, y en el  Club Náutico local compartían la celebración: “Una alegría para la comunidad náutica de San Martín de los Andes, nuestro socio y amigo Pablo David Saad , se encuentra con su barco Anahita en Nuuk, Capital de Groenlandia”.

RSM: ¿Cómo fue la navegación desde Irlanda a Islandia por el Atlántico Norte?

Pablo Saad: Era una navegación que teníamos prevista realizar entre 5 y 6 días, pero se hicieron 10 intensas jornadas porque tuvimos días muy duros de navegación. Tuve problemas con el pronóstico y no chequeé las suficientes fuentes meteorológicas para asegurarnos un viaje más tranquilo. Fueron días muy bravos, Anahita recibió una flor de paliza pero nunca nos sentimos en riesgo. Es un barco maravilloso, estoy enamorado de Anahita.

En Islandia nos recibió el hermano de una amiga de Gustavo, de Villa la Angostura, que vive allí desde hace más de 20 años y formó su familia: dos hijitas y su mujer, islandesas. Nos atendió muy bien, hizo de guía y compartimos algunas cenas. Nosotros cocinamos unos ñoquis y empanadas para compartir parte de nuestra cultura, sabores caseros, que allá se consideran exóticos. Fueron días de descanso y de esperar buenos vientos para partir hacia el sur de Groenlandia.

RSM: ¿El clima fue más propicio en esa etapa del viaje?

Pablo Saad: Esa fue una navegación más tranquila, luego de chequear todos los pronósticos. Navegamos desde la costa este a la costa oeste de Groenlandia, por canales internos, a lo largo de dos días. Nos impactaron las cascadas que bajaban de las montañas. Fueron jornadas agradables con viaje mayormente a motor. Hicimos una escala en Apilatok, un pequeño pueblito  de unos 100 habitantes, cazadores y pescadores, donde pasamos dos noches.

Luego continuamos viaje buscando la costa sudoeste de Groenlandia y comenzamos a navegar hacia el norte hasta llegar a Nuuk, que es su capital. Antes de arribar nos detuvimos en una isla donde nos dijeron que habían aguas termales. Nos tomamos unos baños allí, viendo los bloques de hielo transitar por delante nuestro, una experiencia muy linda. Tras 12 días de navegación llegamos a Nuuk el sábado pasado y nos quedaremos unos días, resolviendo temas generales del viaje. De aquí en adelante continuaremos navegando solos con Darío, pues nuestros otros dos tripulantes se bajaban en Groenlandia para pegar la vuelta hacia Argentina.

 

RSM: ¿Se viene una parte crítica de tu plan de viaje?

Pablo Saad: El plan de navegación nos propone hacer el Paso del Noroeste que une el Océano Atlántico, a través del Ártico, con el Océano Pacífico, por el norte de Canadá. Una ruta que sólo queda transitable unas pocas semanas al año porque se cubre de hielo. Desde hace unos 10 a 12 años, a causa del calentamiento global, esa ruta se ha vuelto transitable por un período de tiempo sin necesidad de hacerla con rompehielos. Habrá unos 100 barcos deportivos que han hecho este cruce a vela. Entre el 7 y 10 de septiembre es el máximo punto de retiro, así que vamos a ver si podemos hacerlo, no estamos seguros  si lo lograremos. Para transitarla hay que navegar hasta 75° de latitud norte, a poca distancia del Polo y luego descender. Ya veremos que nos depara esta parte del viaje. Eso sí, esperamos encontrarnos con algunos osos, ballenas y pobladores locales que nos cuenten de sus costumbres y sus vidas.

RSM: ¿Próxima parada en Alaska?

Pablo Saad: Si logramos atravesar el Pasaje del Noroeste llegaremos a Nome, una ciudad de Alaska, pasando el estrecho de Bering. Ahí se bajaría Darío y quedaría navegando solo nuevamente. Desde Nome hacia el sur se busca tripulación, por lo que quien ande por ahí y quiera sumarse a esta parte de la travesía puede escribirme. Está previsto terminar el viaje para fin de año, y el puerto de recalada será Ensenada, al norte de México. Planeo dos meses de navegación por las costas de Canadá y Estados Unidos hasta llegar a nuestro destino.

PD: para escribir a Pablo o seguir su recorrido se puede ingresar al siguiente sitio: https://share.garmin.com/Anahita

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