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La moneda que hace agua

Al tiempo que la moneda nacional sigue devaluándose, se anuncian nuevos cambios en los billetes de curso legal; esta vez en el nuevo billete de 50, en línea con la devaluación del contenido de nuestra historia.

Quizá no sea incoherente que suceda al mismo tiempo la estrepitosa devaluación de la moneda nacional, junto al anuncio de la puesta en circulación del nuevo billete de 50, según lo anunciado ayer por el Banco Central desde su página web: (Click Aquí) con su respectivo video explicativo.

La verdadera marca de agua que se trasluce allí, es la continuidad de la estampa de animales autóctonos (es el quinto de esa serie) que vienen reemplazando a nuestros próceres históricos, como también a las figuras o hechos de nuestra identidad soberana.

Ayer se publicó en un matutino (Click Aquí): “A las Islas Malvinas, el Cementerio de Darwin, el Crucero General Belgrano y el Gaucho Antonio Rivero los reemplazó un cóndor. El nuevo billete de 50 pesos presentado ayer por el Banco Central avanza con el proceso de “despolitización” de la moneda nacional”.

Lo cierto es que estamos transitando una despolitización creciente que desdibuja en ambos casos la autodeterminación de los pueblos para construir, desde su identidad el futuro.

No sólo asistimos al reemplazo de los símbolos y vaya saber si también al de nuestra moneda; sino que esto comenzó en una misma línea, instalando además, esa idea de los “buenos administradores”, en reemplazo de los políticos, para conducir los designios del país.

Con los resultados a los que asistimos, se verificó el fracaso de esta pretensión, con aquella presentación inicial de: “el mejor equipo de los últimos 50 años”, integrado por ese grupo de empresarios “exitosos” que continúan intercambiándose y siguen además sin encontrar solución alguna a los que si se quiere, fueron los grandes “problemas heredados”. Los que por otro lado sin duda se han agravado.

Al margen del fuerte cuestionamiento que se revela en gran parte de ese grupo de empresarios, los que desde hace décadas transitan prácticas metodológicas corruptas (aunque ahora se camuflen como “arrepentidos”) al tiempo que atravesaron así, las dictaduras y todos los gobiernos democráticos.

Con el pretexto de los malos políticos (que los hay y muchos, como en todos los otros oficios y ocupaciones) se busca desplazar a la política, como en los billetes a los próceres, con el mero objetivo de modificar la política.

Los políticos son una cosa, la política otra y las políticas otra.

Es por ello que una Justicia tuerta se alía con esta estrategia donde no se pretende seguramente terminar con los políticos sino más bien con las políticas.

Habrá que descubrir qué más habrá detrás de este comienzo del pretendido caso de los “Cuadernos Gate” como se ha señalado en comparar con la “Mani Pulite” de Italia que desencadenó en el gobierno de Berlusconi y una mayor corrupción, o con el “Lava Jato” de Brasil, que continuó con el gobierno de Temer; donde se produjo también una mayor profundización de la crisis económica, y la proscripción del ex presidente Lula, que cuenta hasta hoy con el consenso mayoritario del electorado, representando otras transformaciones políticas.

Lo que sí, se profundizó en todos esos casos es una mayor pérdida de soberanía, mayor dependencia hacia los organismos internacionales y cambios en el posicionamiento geopolítico en el tablero mundial. ¿De la ética pública?: “te la debo”.

Tal vez entonces no sea casual el reemplazo de los próceres y hechos históricos de los billetes en nuestra moneda, la incontenible devaluación del peso y el proceso del nuevo escenario instalado con probable oportunismo y sincronización. Sin reparar desde ya, lo que ocurre también en relación al bajo perfil gubernamental en las conmemoraciones de las fechas patrias. Valga reflexión en ocasión justamente del nuevo aniversario del 17 de agosto de hoy, en memoria del General José de San Martín.

Con Odebrecht mal herida por el Lava Jato, el avance sobre Techint, Roggio, Corporación América, IMPSA, BTU y el propio Grupo Macrì despeja el camino para las constructoras estadounidenses en la región, así como antes las leyes contra la corrupción en el extranjero debilitaron a la competencia europea. Como bien decía Macrì, la Argentina volvió al mundo. Lo que no previó es qué le esperaba allí.” escribió el periodista H. Verbitsky en el sitio El Cohete a la Luna: (Click Aquí) del domingo pasado. Ojalá sea sólo una ilustración inocente sobre una fantasía. Como aquellos que ilustran los nuevos billetes.

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