Anuncios

Crítica de “Mi obra maestra”: El valor de un artista no tiene precio

Por Miguel Krebs

Título original: Mi obra maestra. País:.Argentina (Coproducción Argentina-España) Año:2018. Dirección:Gastón Duprat. Guion: Andrés Duprat. Música: Alejandro Kauderer, Emilio Kauderer. Fotografía: Rodrigo Pulpeiro. Reparto: Guillermo Francella, Luis Brandoni, Raúl Arévalo, Andrea Frigerio, María Soldi, Alejandro Paker, Pablo Ribba, Roberto Peloni, Mucio Manchini, Julio Marticorena, Santiago Korovsky, Melina Matthews, Mahmoud Azim, Mohamed Nafad. Género:Drama. Comedia dramática. Duración:100 min.

Gastón Duprat hace años que co dirige con Mariano Cohn, de hecho la última que filmaron fue “El ciudadano ilustre”, ganadora de varios premios. Pero esta vez el dúo se separó para encarar dos proyectos. Duprat se dedicó a “Mi obra maestra” y Cohn a su largo metraje “4 x 4”. En cambio cuando uno de los dos dirige, el otro está a su lado como productor.

Después de haber interpretado tres películas con roles dramáticos (Los que aman odian, El clan y Animal) Guillermo Franchella retorna a la comedia junto al muy cuestionado Luis Brandoni en esta muy buena e inteligente comedia dramática. Digo inteligente porque su guionista Andrés Duprat no toca de oído el tema del arte y particularmente la pintura ya que es el actual director del Museo Nacional de Bellas Artes en Buenos Aires. La historia es simple y previsible en la mitad de la película, pero detrás de la misma se esconde la ternura de una incondicional amistad que viene del pasado y que el director no la muestra, pero se intuye.

el otro está a su lado como productor.

La película se desarrolla a través de un largo flashback donde Arturo Silva (Guillermo Francella) un marchand sofisticado y “versero” cuenta en off su relación con el pintor a Renzo Nervi (Luis Brandoni) irascible, rebelde y egocéntrico. Las pinturas que supuestamente pinta Nervi son del plástico argentino Carlos Gorriarena fallecido en el 2007.El mural del comienzo de la película fue realizado por encargo del director a Germán Gárgano, discípulo de Gorriarena, a su vez “entrenador” de Luis Brandoni para desarrollar su personaje.

La película tiene un ritmo ágil dado por el montaje y los diálogos que en boca de los protagonistas hace que no decaiga y mantiene al espectador siempre atento. Dentro de las 8 semanas que llevó la filmación, Rodrigo Pulpeiro, director de fotografía, supo dar carácter a los climas en pequeños espacios como los interiores de la casa y del atelier de Renzo Nervi, como así también las grandes superficies del museo Fortabat, el Museo de Arte Contemporáneo de Niteroi en Río de Janeiro como de las bellezas del Hornocal en Purmamarca (Jujuy).

Mención aparte es la música del veterano Emilio Kauderer y su hijo (?) Alejandro Kauderer que ya habían trabajado juntos en “El secreto de sus ojos”. De los 11 temas que componen la banda sonora de “Mi obra maestra”, hay dos, “No Puedo Más” y “Emma Toca Schumann”, que tienen cierto aire al Vangelis de Blade Runner. Dato curioso: en la presentación ante la prensa al final del rodaje el director agradeció la colaboración de Antonio Gasalla, incluso en agosto del año pasado TN le hizo una entrevista donde habla de su personaje Dudú, una galerista. Pero inexplicablemente se lo reemplazó por Andrea Frigerio. Cosas de la producción. Finalmente cabe destacar el toque español dentro del elenco con la intervención de Raúl Arévalo en el papel del neo hippie admirador de Renzo Nervi. Este muy buen actor interpretó a un cura delator en época del franquismo en la película “Los girasoles ciegos” dirigida por José Luis Cuerda

Anuncios