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Finalizó el cuarto congreso de niñas y niños, ¿Jugás o no jugás?

Más de sesenta chicos y chicas de los cuartos grados de las Escuelas 5, 86, 89, 134, 142, Escuela Del Sol, 179, 188, 274, Colegio San Pablo, 313 y 359 de San Martín de los Andes se reunieron en la Escuela 86 para preguntarse, jugar, pensar y compartir.

Por la mañana con juegos, votaciones y charlas dio comienzo una nueva edición del congreso. El tema de este año fueron los juegos y las decisiones. En plenario, y partir de un trabajo previo en las escuelas, los representantes de cada grado presentaron su juego preferido y contaron por qué lo habían elegido.

Fútbol, mancha, preguntados, tutti frutti, el quemado, desconfío, vóley, la brujita de colores, básquet, la mancha garrapata, o el poliladron fueron algunos de los juegos más elegidos en las aulas. “Nos gusta porque lo jugamos con la familia”, “porque no hay límites de edad y pueden jugar chiquitos, medianos y grandes”, “porque nos hace reír mucho”, fueron algunas de las expresiones de los chicos y las chicas.

Además de los cuartos grados, participaron en el congreso chicos y chicas de secundaria que integran los Talleres del Buen Trato. Ellos ayudaron con juegos y preguntas para pensar y elegir. También los Consejos de niñas y niños de Chacra IV y Laderas del Curruhuinca, con el acompañamiento de la Defensoría del Público, realizaron entrevistas, fotos y redactaron noticias para informar sobre la actividad.

A media mañana se trabajó en grupos y se debatió sobre aquellas cosas que pueden elegirse o no y cómo se sienten cuando otro elige algo diferente a nosotros. “Queremos que nos dejen elegir más, en familia, con abuelos, para podernos organizar y sentirnos bien”, “que tengan en cuenta las decisiones de los niños y niñas”, “queremos que no elijan todo el tiempo por nosotros y que no nos controlen siempre” fueron algunas de las conclusiones del trabajo en grupos.

Al mediodía hubo un almuerzo compartido donde no faltaron los chistes, brindis y aplausos para la cocina. Luego, un largo recreo para correr, saltar y trepar, jugar con maderas y sogas.

Por la tarde, los chicos y chicas participaron de talleres de radio, teatro, plástica y malabares. Todos ellos momentos de creación, de trabajo colectivo y participativo. A las 16, ante la presencia de numerosos adultos, entre ellos autoridades municipales y provinciales, de las defensorías y de educación, entre otras, compartieron el Manifiesto que surgió de sus conversaciones e intercambios.

Entre los mensajes de los congresistas a los adultos expresados en el Manifiesto, podemos destacar: “Que nos dejen elegir más, en familia, con abuelos, para podernos organizar y sentirnos bien. Que tengan en cuenta las decisiones de los niños y niñas cuando nos involucra, que no elijan todo el tiempo por nosotros y nosotras y que no nos controlen siempre. Respetar las decisiones de los niños y niñas de acuerdo a la edad, por ejemplo, decidir qué actividades hacer fuera de la escuela”.

Así finalizó un nuevo Congreso, con voces y preguntas que seguirán resonando en cada familia y en cada escuela.

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