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Humus de garbanzos para untar

Por Román y Paulina –

La receta que hoy les compartimos es un clásico. Se trata de una de esas preparaciones que conviene tener lista en un frasco en la heladera para los momentos en los que nos ataca el hambre. De esa manera, nos garantizamos comer algo sano, rico y llenador. Además, es muy fácil, económico y rendidor.

Ingredientes

1 taza de garbanzos
medio limón
un tercio de taza de aceite
salsa de soja
sal (si es marina, mejor)
ajo o cebolla (opcional)

Nota: los garbanzos, la salsa de soja y la sal marina se consiguen de gran calidad y a muy buen precio, como siempre, en Almacén Ser Natural.

Preparación:

Poner en romojo los garbanzos cubiertos de agua durante ocho horas aproximadamente. Recomendamos dejarlos toda la noche para poder cocinar al otro día. Una vez remojados, colar, enjuagar, cambiar el agua y hervir los garbanzos hasta que estén lo suficientemente blandos como para agarrar uno con dedo índice y pulgar, apretar y que se haga puré. Sugerimos también incorporar en el agua una hoja de repollo que luego se tira a la basura una vez que están cocidos los garbanzos. Esta hoja cumple la función de absorber todo aquello de las legumbres que suele generar generar malestar estomacal o gases.
Una vez que están listos los garbanzos, los ponemos en la licuadora (también se puede usar la minipimer). Allí agregamos un chorro de medio limón, el aceite, la sal y un chorro de salsa de soja (cantidad a gusto) y, si nos agrada poner un toque más picantón, incorporamos también un diente de ajo o media cebolla cruda. Licuamos hasta que todo eso se trasforme en una pasta suave, como si fuera un paté. Si le falta consistencia cremosa, se le puede agregar un poco más de aceite (no mucho) y volver a licuar. Listo. Ya tenemos el humus. Se puede untar sobre tostadas, galletitas o lo que les guste. Que lo disfruten.

Para evitar los malestares estomacales, también se puede poner en el agua (en lugar de la hoja de repollo), mientras hervimos los garbanzos, un pedazo de alga kombu. La diferencia es que el alga además aporta nutrientes por lo que se puede dejar y procesar después junto con todos los ingredientes. El repollo no. Es importante sacarlo después de que los garbanzos hayan hervido lo suficiente porque esa hoja queda “cargada” de elementos que preferimos no comer.
Nota: Esta receta no tiene tahine (pasta de sésamo) que es un ingrediente trandicional en Asia. A nosotros nos parece muy invasivo en el sabor, por lo que nuestra receta está adaptada; digamos que es una versión posible de humus.

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