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Crítica de “La Noche de 12 Años”: Resistir para no volverse loco

Por Miguel Krebs

La noche de 12 años (Uruguay-España-Argentina-Francia/2018). Dirección: Alvaro Brechner. Elenco: Antonio de la Torre, Chino Darín, Alfonso Tort, Cesar Troncoso, Mirella Pascual, César Bordón, Silvia Pérez Cruz y Soledad Villamil. Guión: Alvaro Brechner, basado en el libro Memorias del calabozo, de Mauricio Rosencof y Eleuterio Fernández Huidobro. Fotografía: Carlos Catalán. Música: Federico Jusid. Edición: Irene Blecua y Nacho Ruiz Capillas. Dirección de arte: Daniela Calcagno y Laura Musso. Sonido: Nacho Royo-Villanova, Martín Touron y Eduardo Esquide. Distribuidora: Energía. Duración: 123 minutos. Apta para mayores de 16 años.

Es difícil adaptar un libro como Memorias del calabozo, escrito por dos de los fundadores del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, Mauricio Rosencof y Eleuterio Fernández Huidobro, sin caer en el panegírico de la organización guerrillera urbana. Por supuesto que quien haya leído el libro, como siempre pasa con las adaptaciones, cuestionará el que la película no es tan buena como el libro.

Si bien no se respetan en la película muchas situaciones que cronológicamente suceden en el texto, igualmente aparecen a lo largo de la narración de la película. Memorias del calabozo cuenta en un diálogo entre los autores del trato inhumano que reciben 9 detenidos del MLN-T por parte del ejército, que son tomados como rehenes en cambio de ser ejecutados. La amenaza que pesa sobre ellos es que si el resto de la organización comete un acto terrorista o la muerte de un miembro de las fuerzas de seguridad, cada uno de los rehenes será ejecutado.

 

 

El calvario comienza cuando son separados en tres grupos de tres y son trasladados durante 12 años a distintas unidades penitenciarias sin conocer el destino porque cada vez que son traslados los encapuchan y tienen prohibido hablar y que se les hable. Su director Alvaro Brechner (uruguayo que vive en España) inteligentemente no se regodeó con escenas de torturas a los detenidos como en El Crimen de Cuenca (1980) de Pilar Miró, donde la gente se desmayaba en el cine, sino que se preocupó de dar un mensaje alentador dentro de lo acuciante de la situación, tratar de sobrevivir, en definitiva se trataba de resistir los 12 años para no rendirse ante el objetivo que perseguía el Coronel de la operación ” Ya que no los pudimos matar cuando cayeron, los vamos a volver locos”.

La película se filmo en España y en Montevideo y las locaciones están muy bien elegidas aunque no se ajusten a la realidad. El clima claustrofóbico es reforzado por el excelente trabajo del director de fotografía barcelonés Carlos Catalán. El negarse a regodearse con las secuencias de tortura el director lo dejó manos del dúo de montajistas formado por Irene Blecua y Nacho Ruiz Capillas que a través de una sucesión de imágenes muy cortas apoyada por la música de Federico Jusid resumen en segundos el feroz castigo que deben soportar los rehenes. La banda sonora se complementa con la cantante española Silvia Pérez Cruz que interpreta Plumita de Mauricio Rosencrof, Los sonidos del silencio de Paul Simon y en el final Tres Locuras.

Un párrafo aparte merecen los protagonistas principales, el español Antonio de la Torre como José (Pepe) Mujica, el argentino Chino Darín como Mauricio Rosencof y el uruguayo Alfonso Tort como Eleuterio Fernández Huidobro que fueron sometidos a una dieta para adelgazar, en particular Darín, para justarse a la realidad. Más allá de cumplir con el trabajo actoral, estuvieron sometidos a vivenciar los padecimientos de hambre, frío y la soledad para transmitir esa carga energética que brotaba en los lugares elegidos para el rodaje.

La noche de 12 años tiene diferentes interpretaciones según sea el público. La mirada del público uruguayo tiene otra connotación que para el público argentino y muy distinto para el público europeo. Mientras que en el Uruguay no todos están de acuerdo con el Frente Amplio y por ende con José Mujica, en Argentina se asocia con los desparecidos de los años de plomo. Resistiendo al sometimiento de aquellos años, Mauricio Rosencof en el 2005 fue designado Director de Cultura de la Intendencia de Montevideo. Eleuterio Fernández Huidobro ejerció el cargo de Ministro de Defensa durante la presidencia de José Mujica. Para finalizar con el comentario de est muy recomendable película, quiero citar un diálogo entre la psiquiatra (Soledad Villamil) y José Mujica: Cree en Dios y le responde Pepe: ¿Que Dios haría esto?

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