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Jornadas del Pensamiento de Aldo Ferrer: “La importancia de la industria”

Por Marcelo Rougier, Doctor en Historia, investigador del CONICET, expositor de las Jornadas

El viernes 9 y sábado 10 de noviembre se realizarán en San Martín de los Andes, de forma libre y gratuita, las “Jornadas sobre el pensamiento de Aldo Ferrer”, un tenaz promotor del desarrollo económico argentino. Para Ferrer el impulso de las actividades manufactureras, de la industria, era clave para lograr el desarrollo y generar una sociedad que incorporase a amplios sectores sociales a los beneficios de ese proceso.

Los términos “desarrollo económico” e “industrialización” suelen utilizarse como sinónimos. En la realidad, todos los países avanzados son industriales y los rezagados se caracterizan por el atraso relativo de su producción manufacturera. La industria es la principal portadora de las transformaciones que, el avance de la ciencia y la tecnología, incorpora en la actividad económica y social. Produce, en efecto, las maquinas, partes y componentes, y reformas de la organización de recursos que diversifican la producción, elevan la productividad, profundizan los eslabonamientos entre los diversos sectores y sustentan la propia actividad de investigación y desarrollo, es decir el avance del conocimiento. La industria es el principal hilo conductor de los procesos de acumulación en sentido amplio, es decir, el enriquecimiento incesante del acervo de saberes y la capacidad de gestión; en este sentido, el proceso fabril se relaciona con la tecnología. El descubrimiento de la máquina no fue producto del sistema de fábrica ni de la industrialización sino de la tecnología. En línea con esta idea, pueden definirse ciertas tecnologías “básicas” que irrumpieron con una fuerza tal que transformaron de manera radical los procesos de producción; fueron esas tecnologías, por ejemplo, las que le imprimieron la dinámica al proceso conocido como “Revolución industrial”. A comienzos del siglo XX la industria automotriz habría de revolucionar los métodos productivos en el taller, asociados a la aplicación de la extrema parcialización del trabajo y de la difusión de la cadena de montaje. En las últimas décadas la “revolución informática” conmovió el conjunto de los procesos industriales y las formas de organización y de producción en casi todas las regiones del planeta.

Pero no es la naturaleza la que construye las máquinas, las locomotoras o los barcos; el desarrollo tecnológico es producto de la actividad humana y, en definitiva, de una determinada dinámica social que, a su vez modifica las previas relaciones sociales de producción y también la relación con el medio. Por eso debe pensarse a la industrialización no sólo como un conjunto de fábricas ni de procesos productivos sino como un sistema social. La industria no se desarrolla en el vacío, necesita instituciones, empresas, políticas específicas que aseguren su implantación y desarrollo. En suma, la industrialización, como proceso clave del desarrollo, requiere una serie de condiciones sociales y económicas para su despliegue. Así, puede pensarse que el subdesarrollo relativo de algunos países responde también a su insuficiente industrialización y, en un sentido más amplio, a la debilidad de los intereses sociales para promoverla en su derrotero histórico. La evolución de la industria argentina es, desde esta perspectiva, un espejo en el cual se refleja toda la complejidad de la formación histórica del país.

Por esta razón, cualquier estrategia que enfatice en el crecimiento económico y social supone claridad teórica, diseños de política económica para el largo plazo, acuerdos y voluntades políticas, actores sociales con la fuerza necesaria para impulsarla y capacidades estatales suficientes para su instrumentación, aspectos contemplados en el concepto “densidad nacional” que acuñó Aldo Ferrer hace muchos años. Estos elementos constitutivos y determinantes de las políticas de desarrollo se entrelazan mutuamente en diferentes combinaciones pero todos son imprescindibles. Desde este punto de vista, el financiamiento de la industria se presenta como un tema central, especialmente en lo que se refiere a la promoción de la inversión. Esto quiere decir que la estructura del sistema financiero y la manera que desarrolla sus funciones, afecta, para bien o para mal, el progreso de la industrialización y del desarrollo económico. Un sistema financiero liberal asigna los recursos de acuerdo a la lógica del mercado y acentúa las desigualdades estructurales; por el contrario, un sistema financiero “desarrollista”, que cumple un papel activo en la asignación de recursos, dirige los fondos hacia los fines considerados prioritarios según el efecto que tienen en la aceleración del desarrollo económico y social. La intervención del Estado se produce ya sea induciendo al sector privado a actuar en función de determinado patrón de asignación de recursos, o a través de instituciones públicas, o mediante una combinación de ambas. Es en este esquema que se insertan las potencialidades de instituciones financieras estatales como los bancos de desarrollo, los bancos regionales, etc., que canalizan sus fondos a las actividades industriales de acuerdo a determinadas orientaciones. Por tanto, el marco institucional debe ser acorde con los objetivos del desarrollo. La creación de “instituciones” es tarea exclusiva del Estado y su diseño no es una decisión sólo económica sino básicamente política. Será necesario entonces establecer primero una coherente política industrial consensuada entre diferentes sectores sociales y luego un marco burocrático eficaz, capaz de diseñar y sostener en el largo plazo objetivos rectores de desarrollo económico.

En las circunstancias actuales, en momentos en que las ideas neoliberales dominan el escenario, que la industria se encuentra en un proceso de retroceso evidente, que el sistema financiero penaliza la inversión y que no existen políticas industriales, recuperar esta discusión resulta indispensable. Ese es el propósito de las actividades que se desarrollarán en el marco de las “Jornadas sobre el pensamiento de Aldo Ferrer”. Éstas se llevarán a cabo en el Centro Cultural Cotesma el viernes 9 de noviembre de 18 a 20 hs y el sábado 10 de noviembre de 10 a 12 hs y de 13 a 15 hs. Para conocer los temas a ser tratados y los expositores con los que se contará ingresar a http://www.facebook.com/events/2169182323335574

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