“Siempre intentamos que se haga un parto natural porque esa es la normalidad”

 

Durante el mes de octubre en la Clínica Chapelco se realizaron 17 partos, y en noviembre y diciembre, incluso durante las fiestas, se esperan numerosos nacimientos. También, en este momento, están internados allí dos bebés prematuros, uno de ellos derivado por salud pública desde Junín de los Andes. Y el sábado preparan una pequeña celebración junto a las familias de Erick y Ciro, que se encuentran muy bien, en el Día Internacional del Prematuro.

Quisimos conocer más sobre cómo trabajan en la Clínica de San Martín de los Andes este proceso tan importante para cada familia, como lo es el embarazo y el parto. Para ello conversamos con dos de sus integrantes: Noelia Cisneros, Neonatóloga, e Hilén Moreno, Obstétrica. Luego el equipo se completa con la Obstetra Lilian Cardozo y las enfermeras Romina Rubilar y Carolina López. Se está por sumar David Vaz, también Obstetra.

Hilén nos cuenta: “Yo soy la partera, Licenciada en Obstetricia, y me ocupo de la normalidad del embarazo y trabajo de parto. Voy acompañando a las mamás desde que ingresan a la clínica y Noe les hace la primera entrevista. Las empiezo a conocer y comenzamos a generar vínculos. Algunas deciden hacer el curso de preparto. También hago los monitoreos y las recibo cuando comienzan el trabajo de parto y las acompaño en todo el proceso hasta el nacimiento, donde interviene Lilian, que es la médica y que va a continuar todos los seguimientos en el posparto hasta que les dan el alta”.

Noelia amplía: “La línea de trabajo tiene que ver con respetar todo el proceso, tanto del embarazo y del nacimiento, para que esté centrado en la familia. Por eso me parece muy importante destacar el trabajo que hace el equipo, no solamente en el curso de preparto, que tiene toda esta mirada de respeto en la decisión de la mamá, de la pareja, sino después en el acompañamiento durante el trabajo de parto. El respeto y el trabajo personalizado creo que hacen la diferencia”.

Hilén agrega: “El poder conocernos desde antes del momento del parto nos ayuda en muchas cosas. Por ejemplo, conocer historias de embarazos anteriores en la familia nos ayuda a ir limando los miedos y de esa forma poder personalizar el trabajo para brindarles lo que la mamá y el papá necesitan. Siempre respetando los procesos, tratando de no intervenir cuando no es necesario, de no hacer cosas de más cuando no hace falta”.

Noelia nos explica y complementa la información: “En realidad siempre se intenta decidir que se haga un parto natural, porque esa es la normalidad. Cuando la cesárea está indicada por una causa necesaria, está muy bien y lo respetamos. Así como también si la mamá desea tener una cesárea. Ahí la responsabilidad es que sea una decisión sumamente informada”.

Hilén afirma: “Yo siento que completo mi trabajo en la recepción del recién nacido, pero sobre todo en el momento previo, que generalmente es de mucha incertidumbre y ansiedad de la mamá y de los familiares. Al ser personalizado, cada familia viene y nos cuenta cuál es su plan de parto, qué esperan que se haga y qué desean que no se haga, de acuerdo a sus experiencias y conocimientos, y de ahí vamos abordando cada uno”.

Noelia, en plena Semana Internacional del Prematuro, explica: “La prematurez es la mayor causa de morbimortalidad en neonatología. Y hay, socialmente, un gran desconocimiento en cuanto al impacto que tiene la prematurez en la vida del niño, incluso con aquellos que se los conoce como “prematuros tardíos”. Por eso es tan importante respetar esto de la naturalidad, porque a veces la programación de una cesárea se realiza muy cerca de la fecha en que un bebé se considera a término, que es en las 37 semanas, y provoca que nazcan también prematuros tardíos, dejando de ver el impacto que tiene en el desarrollo del bebé y en las complicaciones que puede llegar a desarrollar”.

Impulsado por Unicef y la Organización Mundial de la Salud, se viene realizando un reconocimiento a la prematurez como estado, como patología, como necesidad de cuidados especiales. Se crearon los Derechos del Prematuro y cada año, en su semana, se va haciendo hincapié en uno de ellos. Este año tiene que ver con poder brindarle los cuidados necesarios acorde a la edad gestacional y al peso de su nacimiento: que todos los prematuros nazcan en un lugar que tenga la infraestructura y la capacitación para poder abordar cualquier tipo de complicación y darle los cuidados necesarios.

Hilén y Noelia cierran esta entrevista compartiendo: “En sala de parto, cuando el recién nacido es sano, trabajamos para que la pareja mantenga el contacto visual permanentemente con su bebé, y tratamos de sostener esto incluso cuando hay alguna patología. Como la prematurez por ejemplo o cuando el bebé presenta alguna dificultad respiratoria. Sostener el contacto y darle la seguridad a los padres de que están siempre acompañados y seguros. La recepción del recién nacido es en la misma sala, en la cabecera de la mamá, que ve cuando lo pesan, lo cambian y cuando se realiza toda la asistencia. Incluso, cuando van a Neonatología, está abierta las 24 horas y tiene ingreso irrestricto, para que el padre pueda estar ahí brindando todo su amor en cada momento”.