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Crítica de “Yo Niña”: La Desgracia de tener padres Hippies

Por Miguel Krebs

Título original: Yo niña. País: Argentina. Año: 2018 Guión y dirección: Natural Arpajou. Elenco: Andrea Carballo, Huenu Paz Paredes, Esteban Lamothe, Emiliano Carrazzone, Bimbo Godoy, Mariano González y Marina Glezer. Fotografía: Pablo Parra. Música: Edición: Juan Pablo Docampo. Dirección de arte: Marina Raggio. Sonido: Martín Grignaschi. Distribuidora: Cinetren. Duración: 85 minutos.

 

Está visto que con su primer largometraje, Natural Arpajou, se ha incorporado a la nómina de las buenas directoras que ha dado el cine argentino este año. No es primeriza en estas lides porque ha sido premiada por sus cortometrajes en distintos festivales nacionales e internacionales, pero se nota que tiene una sensibilidad a flor de piel para narrar historias.

 

“El otro nombre” primer título cuando estaba en postproducción y que luego mutó a “Yo niña” una buena pero dura película, aparentemente basada en un relato autobiográfico de su directora Natural Arpajou nombre tan  extraño como su personaje central, Armonía. Esta niña de 7 u 8 años, criada en medio de la naturaleza en algún paraje idílico del sur patagónico, padece en carne propia las creencias utópicas de unos padres a quien Armonía llama por sus nombre, Pablo y Julia, en lugar de papa y mamá, neo hippies, antisistema y contrarios a la sociedad de consumo, a la que paradójicamente deben recurrir.

 

Natural Arpajou no solamente ha sabido dirigir con absoluta pericia a la pequeña Huenu Paz Paredes (Armonía) fotogénica y talentosa futura actriz,  sino a Andrea Carballo (Julia) que ya había trabajado bajo las órdenes Arpajou en el multi premiado cortometraje “Lo que haría” y al actor Esteban Lamothe (Pablo) recordado por su actuación en “El marginal”. La directora de “Yo, niña” si bien en algunos pasajes la cámara se queda dormida extendiendo las tomas finales de algunas escenas, maneja bien la narración con un poder de síntesis no cargando las secuencias con tomas superfluas, como por ejemplo, el incendio en un momento de la historia, lo resuelve con dos tomas.

 

 

El director de fotografía Pablo Parra, egresado del ENERC, ha sabido interpretar los climas de cada secuencia muchas veces aprovechando la luz del sol sobre el lago como contraluz natural para recortar la figura de Armonía o dando el clima exacto en el interior de la cabaña sin luz eléctrica, iluminada con velas o simplemente con un farol alimentado con alcohol. También supo encuadrar la cámara sacándole máximo partido al paisaje que ofrecía El Bolsón. La música incidental con una simplicidad instrumental termina de darle el toque definitivo a la película. Apunten este nombre como un  referente en los próximos años del cine argentino, Natural Arpajou,

 

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