Gustavo Iñiguez: “La intendenta nos ha dejado plantados”

San Martín de los Andes – El conflicto por la disposición de los 12 m3 diarios de barros que producen como residuos las Plantas de Tratamiento de Efluentes llegó a un estado crítico, después de que el municipio advirtiera a través de una nota que desde el 31 de diciembre no se podrá usar el vertedero y amenazara con acciones legales. El Ingeniero Gustavo Iñiguez, responsable técnico de la Cooperativa de Agua y Saneamiento, después de advertir la situación hace tres meses, explicó en una entrevista realizada en Radio Fun, que la intendenta lo dejó plantado las dos veces que habían acordado encontrarse para darle solución al problema.

“Nosotros no vamos a depositar los barros en el lago, ese es un error de interpretación. Lo que advertimos es que si no retiramos los barros para depositarlos en algún sitio, la planta se va salir de régimen y los líquidos se van a verter sin el tratamiento adecuado “, comentó Iñiguez. La tensa relación entre la cooperativa y el municipio, que se ha puesto de manifiesto con esta situación, tiene varios antecedentes siendo el más significativo la falta de un nuevo contrato de concesión que no le permite a la concesionaria actualizar las tarifas para mantener el servicio.

Con respecto a la responsabilidad sobre la búsqueda de una lugar de depósito final de los barros, Iñiguez explicó que, si bien el contrato lo especifica, es ridículo pretender que el concesionario resuelva un problema que el municipio no ha podido solucionar. “Si la municipalidad tardó más de dos años encontrar un lugar para el depósito de los residuos, es imposible que la cooperativa, con un contrato vencido, lo resuelva con fondos propios, siendo que además está operando con un déficit permanente”.

Ante la posibilidad de utilizar la planta de tratamiento de RSU de Alicurá, el Ingeniero consideró que eso va a fracasar porque se requiere una estación de transferencia que funcione los 365 días del año a cargo del municipio. “Ya vemos como es la municipalidad con el tratamiento de la basura. Cuando hay paro las calles se llenan de residuos, y en una estación de transferencia esto no puede pasar”.  Además explicó que los costos para trasladar los barros a Alicurá son enormes e irrisorios.

 

 

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