Crítica de “Bumblebee”: un transformer muy tierno

Por Miguel Krebs

Título original: Bumblebee. Año: 2018. País: Estados Unidos. Dirección: Travis Knight. Guion:Christina Hodson. Música: Dario Marianelli. Fotografía:Enrique Chediak. Reparto: John Cena, Hailee Steinfeld, Pamela Adlon, Stephen Schneider, Jorge Lendeborg Jr., Jason Drucker, Kenneth Choi, Ricardo Hoyos, Abby Quinn, Rachel Crow, Gracie Dzienny, Angela Bassett, Justin Theroux, Marcella Bragio, John Ortiz, Vanessa Ross, Glynn Turman. Productora:Hasbro / Paramount Pictures. Género: Ciencia ficción. Acción. Aventuras | Duración: 114 min.


A diferencia de las otras 5 películas de la saga Transformers, Bumblebee tiene pocas escenas de violencia porque se trata del “hermano pequeño” de los Autobots que el año 1987 lo envían a la Tierra. Para quienes no conozcan la historia de los Transformers, les voy a contar de qué va la cosa. Hace millones de años existía un planeta llamado Cybertron habitado por los Autobots, los “buenos” de la película y los Decepticons, los “malos” de este de este mundo de fantasía, o sea como en todo cuento, la eterna lucha entre el bien y el mal.

Bumblebee encuentra refugio en un depósito de chatarra en una pequeña ciudad en la costa Californiana. Charlie, a pesar de ser nombre masculino, lo interpreta una joven punto de cumplir 18 años (Hailee Steinfeld), aficionada a la mecánica automotriz. Por casualidad descubre entre la chatarra un viejo VolksWagen amarillo. El tío Hank, dueño del depósito de chatarra, se lo regala para su cumpleaños y Charlie se lo lleva a su casa donde tiene el taller de su padre ya fallecido.

Al querer repararlo descubre que Bumblebee se ha transformado en el VolksWagen para invernar. A partir de esta introducción comienza la historia repleta de acción como todas las películas de Transformers, solo con una diferencia, tiene humor y la protagonista deposita en Bumblebee el amor que le profesaba a su padre de un luto no superado, como dirían los psicólogos, por lo tanto su historia es por momentos emotiva.

Como en las anteriores películas tiene una técnica asombrosa combinando efectos digitales (en los créditos finales figura el batallón de especialistas que conforma el equipo efectos especiales) y el personaje (por lo menos la ”cara” de Bumblebee) es real para los primeros planos. En cine se puede hacer de todo, para que lo creas. A diferencia de las películas actuales que se filman en sistema digital, esta ha sido rodada en sistema Imax con material cinematográfico Kodak (es una película de 70mm a diferencia de la antigua de 35mm). Bunblebee es una película pochoclera para toda la familia que costó nada menos que 135 millones de dólares y que hasta el 27 de diciembre recaudó en todo el mundo 77,378,020 de dólares teniendo en cuenta que no lleva una semana de estreno.

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