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Finalmente el ermitaño de Collón Curá volverá a vivir con su familia en la “civilización”

Libertador Argentino Aranea, se llama el ermitaño que vivía en Collón Curá, alejado desde hace años de la civilización. Hace algún tiempo a Argentino diferentes vecinos de Piedra del Aguila lo estaban ayudando a sobrevivir, acercándole comida, ropa, y hasta se le construyó una casa nueva para evitar que deba sufrir las bajas temperaturas además de brindarle afecto.

Debido a que gente, que circulaba y que se acercaba cerca de la vivienda de Argentino, le llevaba bebidas alcohólicas, sobretodo en la época de las fiestas, al hombre se lo vio borracho, sin ropa y un tanto perdido por momentos. Fue por ello que un grupo de voluntarios comenzó a pedir que no le ese tipo bebidas y se decidieron a organizarse, mediante un grupo de Facebook, para limpiar el predio y arreglar la vivienda.

Más de una tonelada de basura se retiraron del lugar que estaba inundada de ratas vivas y muertas, comida en mal estado y se propuso trasladar al hombre hasta el nosocomio de Piedra del Aguila para evaluar su salud.

Una vez que se lo llevó hasta el hospital, se lo aseó, le cortaron el pelo y la barba y se dispuso realizarle todos los chequeos médicos. Argentino continúa en el hospital, en observación, pero visiblemente sano y sin enfermedades.

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En los últimos días se conoció que dos hermanas suyas viajaron desde Viedma para hacerse cargo del hombre y decidieron reinsertarlo en la sociedad y que no vuelva a vivir al Collón Curá, entendiendo que si continúa con la vida que llevaba hasta hace poco, no logrará vivir mucho tiempo más.

Una sobrina que reside en Piedra del Águila y que tiene un cargo público, también es parte de la recuperación de Libertador.

Por ahora es atendido con mucha amabilidad en el hospital mencionado y poco a poco logra socializar y mantener un diálogo con familiares y profesionales. Un cuidador terapéutico se encarga de Aranea y de que retome una vida normal, para poder vivir muchos más años entero y con salud.

La idea de su familia es que no regrese más a su antigua vida, solo en el Collon Cura, bajo temperaturas gélidas en invierno, sin servicios y sin más compañía que algún animal salvaje o mascota.

Los médicos están sorprendidos, porque pese a haber vivido tanto tiempo en esas condiciones, su estado general de salud es bueno. No le encontraron ni piojos si quiera, pese a convivir con mucha basura a diario.

Libertador no conoce la tecnología, por lo que la televisión o los teléfonos son nuevos para él y suele exaltarse con los fuertes volúmenes o los sonidos de las pantallas.

Su familia espera que se recupere pronto y que poco a poco pueda irse readaptando. Tal vez regrese a su casa en Collon Cura, pero solo de visita y esperan que pueda adaptarse a una vida más “normal”, en la ciudad de Viedma o incluso, en Piedra del Águila.

Se ha pedido que nadie lo vaya a visitar para no alterar la calma del nosocomio ni la del paciente. En el último tiempo, mucha gente se acercaba a ayudarlo y a colaborar. Pero también hubo gente a la que solo le llamaba la atención el personaje y se sacaba fotos con él, como si fuera una personalidad. Algo similar ocurrió cuando se enteraron que estaba internado en Piedra del Águila.

Libertador Argentino Aranea, a sus 69 años, se está reencontrando con parte de su familia y solo quiere estar en paz.

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