Parador Meliquina: kitesurf, gastronomía y buenos momentos con amigos

Meliquina viene creciendo año tras año y se posiciona como un destino turístico vinculado al desarrollo de los deportes donde las personas se vinculan de una manera activa con la naturaleza, como el trekking y el kayak, entre otros. Pero sin duda, se ha ganado un lugar especial el kitesurf. Y el Parador Meliquina, y uno de sus desarrolladores, Paulo “Chompi” Poggi, tienen mucho que ver con ello. Es que además allí desarrolla su escuela donde los nuevos riders, “el semillero”, pueden aprender este hermoso deporte donde se disfruta a pleno del viento y las tormentas en la cordillera.

El “Chompi” es diseñador gráfico y fotógrafo. Tiene junto a Nicolás Amoroso, su socio y amigo, la productora Nouuei. Es instructor internacional de kite y ama practicar deportes en la naturaleza, sobre todo los que se desarrollan sobre las tablas. Se crió en Santa Cruz, tierra del viento (de ahí le habrá quedado esta necesidad soplándole en las venas). Luego pasó por Buenos Aires y a los 20 años decidió venirse a vivir a San Martín de los Andes, “por las montañas, la nieve y el estilo de vida. Me gusta estar arriba en la montaña y abajo en los  lagos. Disfrutar de todo lo que da este lugar que es increíble”.

“Cuando me fui a vivir a la ciudad me di cuenta todo lo que me faltaba. Necesitaba volver a la naturaleza, a sus tiempos, disfrutar de las estrellas, los ríos, los lagos, las montañas. Y cuando volví a la cordillera,  elegí San Martín de los Andes, que es uno de los pueblos más lindos de todos los que hay en Argentina. Trabajo en invierno en el centro de esquí como camarógrafo y fotógrafo, filmamos mucho lo que es deporte de aventura y en los tiempos libres empecé a kitear, como un hobbie, como aficionado y luego empezó a crecer adentro mío. Hice kitesurf en los distintos lagos de la Patagonia disfrutando el viento de cada día”.

Parador Meliquina de alguna manera refleja esta búsqueda y ese camino. Hacer kite en los lagos implica toda una movida de llevar cosas y de que la familia acompañe pero a su vez que no pueda disfrutar mucho. Para hacer kitesurf se persiguen las tormentas y los vientos, y mientras el deportista disfruta, la familia que acompaña se queda muchas veces adentro de las camionetas. Por eso el Parador Meliquina. Para generar un lugar donde todos puedan disfrutar, los que están en el lago y los que están adentro, comiendo algo rico, escuchando música o navegando por internet.

Fogones, buena gastronomía, wifi, a veces música en vivo, clase de kite, y “una tribu” que crece y disfruta de los atardeceres increíbles en Meliquina, donde el lago, con orientación noroeste, dispone de muchas horas de sol. Y los amigos comparten alrededor del fuego lo que les ha sucedido durante la jornada. La escuela permite generar un semillero y que los chicos sepan que se puede disfrutar de hacer deportes sobre una tabla todo el año, sea en snowboard, kitesurf o skate. Ahora los amantes de las tablas pueden disfrutar su pasión siempre.

La temporada de verano fue buena en Meliquina. La eco aldea que crece. Donde se disfruta de la naturaleza. Los que viven allí aseguran que como no ha llegado la electricidad se pueden ver las mejores estrellas de la Patagonia. Y con Kitesurf y el Parador Meliquina, los que hacen este deporte y viajan de distintas partes del mundo a realizarlo en la Patagonia, tienen en este rincón del país una parada obligada donde disfrutar del viento en la cordillera.

Una parada obligada donde disfrutar del viento en la cordillera

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