Crítica de “Lobos” y “4×4”: dos buenas producciones nacionales

Por Miguel Krebs

Título original: Lobos. País: Argentina. Año: 2019. Dirección: Rodolfo Durán. Elenco: Daniel Fanego, Luciano Cáceres, Alberto Ajaka, César Bordón, Anahí Gadda, Fabián Arenillas, Ezequiel Baquero, Alberto Cattan, Martina Krasinsky y Valentina Goldzen. Guión: María Meira. Fotografía Mariana Russo. Música: Gabriel E. Bajarlía. Edición: Emiliano Serra. Dirección de arte: Augusto Latorraca. Sonido: Martín Litmanovich. Distribuidora: Primer Plano. Duración: 92 minutos. Apta para mayores de 16 años. Salas: 20.

Nunca el cine argentino se atrevió a tocar a la institución policial, en particular a la policía federal (Captura recomendada, Apenas un delincuente). Bajo Perón y los gobiernos militares no se podía dar una mala imagen de la institución policial. Recién en el 2002 Trapero con El Bonaerense hizo una radiografía de la policía bonaerense. Lobos cuenta la íntima relación de Molina (Cesar Bordón) comisario de la bonaerense con la familia de Nieto (Daniel Fanego) de profesión ladrón, así como otro puede ser albañil, plomero o carpintero, Nieto es chorro.

Y su familia lo sabe, incluso su yerno Boris (Alberto Jaka) lo ayuda a cometer delitos. Nieto ya entrado en años, es consciente que deberá abandonar su “profesión” y se preocupa por el bienestar de su hija Natalia (Anahí Gadda) que ejerce como peluquera atendiendo a sus clientas en la casa. Solo su hijo Marcelo (Luciano Cáceres) se aparta de Nieto a pesar de haberlo ayudado a delinquir en otros tiempos. El padre con la ayuda de Molina compra un local y se lo regala a Natalia para que tenga su propia peluquería. El resto de la deuda del local la pactará con Molina que le pide a cambio un “trabajo” especial. A partir de este punto se desarrolla el grueso de la trama.

Lo notable en esta película es con que naturalidad lleva Nieto su vida familiar que a pesar de esa ambigüedad relacionada con la violencia genera una empatía en el espectador (cosa que no ocurre en el Padrino II) Excelente el manejo de actores por parte del director Rodolfo Durán acostumbrado a filmar comedias dramáticas. La película tiene buenos climas gracias a Mariana Russo (es raro encontrar una mujer que esté encargada de de la dirección de fotografía) y las locaciones fueron facilitadas por Avellaneda filma, una sección de la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Avellaneda. Lo único criticable es el sonido a cargo de Martín Litmanovich, porque hay momentos que no se le entiende lo que hablan y predomina el sonido grave y pastoso. Ese es un tema al que quiero referirme en la crítica de 4×4.

4×4

Título original: 4X4. Coproducción: Argentina- España. Dirección: Mariano Cohn. Guión: Gastón Duprat y Mariano Cohn. Elenco: Peter Lanzani, Dady Brieva, Luis Brandoni y Noelia castaño. Director de fotografía: Kiko De La Rica. Música: Dante Spinetta. Montaje: Elena Ruiz, David Gallard. Directora de arte: Cristina Nigro. Producción: Jaume Roures. Duración: 90 minutos

Lo comenté en oportunidad de hacer la crítica de Mi obra maestra: Gastón Duprat hace años que viene codirigiendo con Mariano Cohn, de hecho la última que filmaron juntos fue para hacer El ciudadano ilustre, ganadora de varios premios. Pero esta vez se separaron para encarar dos proyectos. Duprat se dedicó a Mi obra maestra y Cohn a su largo metraje 4×4. En cambio cuando uno de los dos dirige, el otro está a su lado como productor. Y esto fue precisamente lo que sucedió, Mariano Cohn demostró que su talento para dirigir es independiente de la dupla.

Encarar una historia donde 70 minutos de los 90 que tarda la película transcurre dentro de una camioneta 4×4, es un verdadero desafío. El libro se basa en un hecho real ocurrido en la provincia de Córdoba en 2016. Por supuesto Duprat y Cohn le agregaron más condimentos para que la historia tenga más sabor y conformar a todos los paladares. La historia es simple: Una camioneta estacionada en una calle de un barrio porteño, Ciro (Peter Lanzani) logra abrir la puerta insuflando aire con una pelota de tenis pinchada y se introduce en la 4×4 para robar el equipo multimedia y al intentar salir de la camioneta se encuentra con que la puerta está bloqueada, ha quedado atrapado. La camioneta está blindada, insonorizada, vidrios espejados e irrompibles. Ciro está atrapado en esa jaula por varios días sin beber y sin comer.

Para filmarla se usaron 4 camionetas idénticas, una quedó impecable , otra dos la desarmaron para filmar por dentro y una la quemaron. La marca de la camioneta curiosamente se llama Predator, un guiño de la dupla Duprat-Cohen. Otro, al final de la calle hay un cartel de la película El hombre de al lado que ellos dirigieron. La calle en cuestión es un enorme decorado diseñado por la directora de arte Cristina Nigro. Le llevó tres meses para diseñarla y un mes se tardó en construirla. El sonido y el montaje se realizó en España.

A propósito del sonido la mayoría de los diálogos, respiraciones y golpes que Ciro provoca para salir de la 4×4, fueron grabados nuevamente para darle mayor dramatismo al las escenas bajo la dirección Oriol Tarragó. También es español el director de fotografía Kiko de la Rica que le ha dado relieve a la imagen en los planos cortos y planos detalles. Un cuidado trabajo del área de maquillaje para conseguir el deterioro físico de Ciro. Y merece una mención especial la banda musical escrita por Dante Espinetta (hijo de Luis Alberto Espinetta) uno de sus temas que aburrido canta el protagonista (ruta 666).

La única compañía que tiene Ciro durante el encierro es la de un grillo, que durante el rodaje se utilizó un grillo de goma y posteriormente se lo reemplazó por una animación el 3D realizada en España por Telson, un referente en la industria audiovisual. Cito el grillo porque cuando en el final de la película aparece el nombre del director, no se levante de la butaca, porque el grillo se transforma en protagonista.

El trabajo actoral de Peter Lanzani lo hace merecedor a un premio, seguramente el de La Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina o el Goya al mejor actor. Lo secundan Dady Brieva como el dueño de la camioneta y Luis Brandoni como policía jubilado mediador del conflicto. 4×4 es un thriller que incita al debate sobre un tema cotidiano en Argentina: la inseguridad. Película altamente recomendable. Ojalá que el Centro Cultural COTESMA la dejara una semana más para que el público tenga oportunidad de verla

error: Contenido protegido ante copia