Se realizó la marcha apoyando el nuevo proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo

Al igual que en un gran cantidad de ciudades del resto del país, se llevó adelante en nuestra ciudad la marcha de pañuelos verdes que apoya el tratamiento en el Congreso de la Nación del nuevo proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo. La caminata por el centro de la ciudad culminó en la Plaza San Martín donde dirigentes de organizaciones de género promovieron la discusión y mencionaron algunas incorporaciones al articulado.

El proyecto establece como sujeto de derecho a interrumpir un embarazo a las mujeres y otras identidades con capacidad de gestar, en el marco de la ampliación de derechos respecto del reconocimiento y respeto de la identidad de género de cada persona, entendida como la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente, la cual puede corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento. Estas personas podrán acceder a un aborto voluntario legal y seguro hasta la semana 14 de gestación en los tres sectores del sistema de salud (público, de seguridad social y privado), de forma gratuita en hospitales y centros de salud públicos y con una cobertura del 100% si tienen obra social, mutual o prepaga; además el proyecto propone que la práctica sea incluida en el Plan Médico Obligatorio.

Se establece un sistema mixto de plazos y causales. Más allá del plazo de las 14 semanas de gestación, las mujeres y otras identidades con capacidad de gestar tendrán derecho a acceder a la interrupción legal del embarazo en caso de violación o si corre riesgo su vida o su salud integral, esta última entendida como el estado de completo bienestar físico, mental y social (tal como la define la Organización Mundial de la Salud).

Al igual que en el resto del país, organizaciones de género convocaron a la marcha el día en que el nuevo proyecto se ingresaba en el Congreso Nacional

En la misma línea del reclamo popular y la posición de millones de personas que acompañan la lucha de la Campaña en Argentina y el mundo, el proyecto propone la completa despenalización de las personas que deciden abortar, y no incluye la objeción de conciencia, ya que consagra esta práctica de salud como un derecho, cuyo ejercicio no puede negarse ni vulnerarse por creencias o posiciones personales, religiosas o morales.

Además del derecho a la autonomía, a decidir sobre el propio cuerpo y proyecto de vida, ante la permanente obstaculización y embestida contra los derechos sexuales y (no) reproductivos por parte de las jerarquías eclesiásticas y las organizaciones fundamentalistas antiderechos, la Campaña decidió reforzar en el mismo articulado del proyecto de ley la garantía de derechos ya adquiridos que forman parte de su triple consigna desde el inicio: el acceso a la educación sexual integral y a la anticoncepción.

Fotos: Leo Casanova – RSM

Publicidad

error: Contenido protegido ante copia